Me quedé de piedra al escuchar que Adair sabía lo que sucedió el otro día, pero no era momento de pensar en eso. Debía tratar de mantener la calma y buscar que no hubiera discusiones. — Jefe — miré a Marcus — no creo que sea conveniente para la compañía tener un pleito en estos momentos y menos si es el debut de la empresa referente a la organización de eventos. — Está bien, mejor me voy — él resopló molesto — estaré en mi oficina. Marcus se fue y debido a la tensión que hubo por un momento decidí obsequiar algunos bocadillos para los invitados. Por suerte siempre pedía algo extra en caso de que hubiera algún inconveniente. — Cass — me acerqué a ella — ¿Será qué te puedes quedar un momento con los invitados? Necesito hacer algo. — Espera unos minutos y después te vas donde Marcus, vas

