La chica me miraba como si hubiera perdido la cordura, bueno, no estaba muy lejos de la realidad. Pero necesitaba que se le diera un paseo a Manso de lunes a viernes que era cuando trabajaba. — Pienso pagar por tus servicios, será de lunes a viernes y tendrás que tenerlo el día completo. No importa lo que me cobres. — Emmmm, señorita espero que no me vaya a malinterpretar con lo que le voy a decir, pero no sé si se ha dado cuenta que lo que me está pidiendo es… que le dé un paseo a un mapache… mejor dicho… ¿Usted sabe que es un mapache? — ¡Claro que sé que es un mapache! Estoy loca, no ciega. Lo que sucede es que paso trabajando todo el día y Manso se aburre demasiado, él es tranquilo, solo véalo. En el momento que extendí a Manso en dirección de la chica, él empezó a ser agresivo, la

