— ¿Quieres manejar? — él me extendió la llave — sé que tienes un coche así que debes saber cómo hacerlo, es una oferta que no puedes dejar pasar ya que este es el primero que fabricó la compañía y hasta el momento solo ha hecho 3. — Definitivamente quiero — tomé las llaves — no todos los días se presenta este tipo de oportunidades y hay que aprovechar. Nos fuimos al restaurante al que Marcus quería ir, en el momento que llegamos me quedé sorprendida aunque para ser franca no sabía por qué, conocí los lujos a los que se encontraba acostumbrado mi compañero y esto no era la excepción. — Bienvenidos — dijo el valet parking — ¿Me permite señorita? Voy a estacionar su vehículo, claro está, si no tiene inconveniente. — Claro que no, por favor tenga cuidado — me bajé del coche con ayuda del v

