Sabía que el CEO era un hombre como cualquier otro pero debido a su puesto muchas personas pensaban que era casi un dios. — Pues enfóquese en los buenos momentos nada más, sinceramente no sé cual es la obsesión con recordar las cosas negativas de la vida, el ser humano se complica tanto y después dice que todo es complicado cuando la realidad es diferente. — Usted es una persona bastante interesante — él me miró con curiosidad — desde el primer día que llegó a mi oficina lo supe. — Por cierto ese día — reí nerviosa — lo de la promesa.... — No tiene que disculparse, realmente me agradó mucho — él sonrió — incluso hizo sonreír al señor polar, deberían haber puesto una placa conmemorativa por eso. — No tenía idea que sabía acerca de ese apodo — respondí con una sonrisa de vergüenza — me

