Nos tuvimos que separar debido a la falta de aire. Me duche y me vestí con el mismo pijama entonces me senté en la cama para curarme pero se me hizo difícil entonces él se me acercó. — Yo te curaré, permíteme hacerlo — se acercó a mí y luego se sentó a mi lado — no aceptó una negativa como respuesta. — Está bien — le sonreí — muchas gracias Marcus, por todo lo que haces por mí. No me va a alcanzar la vida para agradecerte cada momento que me das. — Soy yo él que tiene que decir esto — Marcus sonrió — no me cansaré de repetir que fuiste mi luz en las tinieblas. Marcus empezó a curarme con firmeza pero a la misma vez con cuidado, al terminar colocó la gasa con mucho cuidado. — Ahora yo te voy a curar, es mi forma de agradecerte — le sonreí — ve y dúchate de una buena vez, luego que salg

