Al día siguiente, cuando llega al trabajo, tiene mucho cuidado de esperar a que llegue Margaret, espera a que se baje del auto y camina al lado de su esposo, con la mirada clavada en el suelo como si estuviera pensando en algo, mientras que Oliver lo hace como si fuera el amo y señor del lugar. Luke se hace el distraído, saluda a un par de compañeros que pasan antes y cuando el matrimonio sale de la caseta de control, él saluda a Margaret. —Buenos días, señora Brooks, ¿tendremos mucho trabajo hoy? —ella lo mira con los ojos muy abiertos, pero en lugar de responderle ella, lo hace Oliver. —Eso no te importa, mocoso impertinente, tú vienes aquí para trabajar y si hay mucho o poco, no es asunto tuyo. —Sólo quería ser amable con la señora, más bien el impertinente es otro que se mete a ha

