“Las rosas no arreglan nada, las cartas… en esta ocasión tampoco lo hacen” Antes de que la limosina llegara por Kelly y yo, (A quien por cierto había invitado a ir al evento) me miré frente al espejo para cerciorarme de que mi atuendo estaba bien. - Estás perfecta – me regañó Kelly – ya deja de dudar. - El coral no es mi color – hice una mueca y ella rió – es verdad, no te rías. - Y blanco no es mi color y no me estoy quejando, Elaine. Luces muy bonita. Dereck deseará llevarte a su cama luego de que te vea. - ¡Kelly! – gruñí. Ella soltó una risa y se paró junto a mí frente al espejo. Su cabello rubio estaba ondulado en las puntas y llevaba un maquillaje ahumado en los ojos, se veía como una verdadera modelo de revistas de moda con un vestido blanco alucinantemente lindo. En cambi

