“El cazatalentos” Estaba ayudando a Kath a poner la mesa para la cena. Ya habían pasado casi veinticuatro horas desde que Nick y yo habíamos hablado, y no me sentía para nada mejor. Un vacío me atravesaba el pecho y me encontraba a mí misma muy distraída. Jack atravesó el umbral del apartamento con una sonrisa resplandeciente en el rostro. - Llegas tarde – Kath torció el gesto, tratando de lucir ruda, pero… con esa panza tan adorable no le era posible. - No creerás lo que pasó… - Jack dejó caer su mochila sobre el sofá. - Veamos – ella se cruzó de brazos y yo reí. - Hoy estaba en la estación de servicio luego de las clases, trabajando por el dinero extra. Y estaba cantando… y un tipo que venía en un Jeep súper lujoso me escuchó y me dio su tarjeta, trabaja en Columbia Records.

