CAPITULO 3
Los días pasaban y Laura seguía actuando como siempre, molestaba de vez en cuando a Lucrecia, haciéndole ver a los demás la rivalidad que existía entre las dos.
Por otro lado Lucrecia no podía sacarse de la mente a la ojiverde, no entendía a qué venía aquello, solo hacia unos días sentía que la detestaba, pero de un momento a otro hasta la necesidad de querer verla, así fuera para que la insultara.
Oye - le llamo Sofia a Lucrecia desde el marco de la puerta de su habitación-
¿Que quieres? - le pregunto con fastidio -
Hoy daré una fiesta aquí.
¡¿Que?! - exclamó mirándola con molestia - Sofia, estás loca. Sabes bien que mamá te lo prohibió.
Mamá no está así que no tiene por qué enterarse, al menos que tú le digas algo - le dijo mirándola de brazos cruzados -
Sabes que no lo haré, pero me hubieses avisado con anticipación, le diré a Justin que se quede conmigo, trata por favor de no destruir la casa y si mamá te descubre te echaré toda la culpa - Lucrecia se levantó de su cama saliendo de la habitación, tomo el teléfono y marco el número de su novio Justin invitándolo a la fiesta que daría su hermana, este acepto con mucho gusto.
Las fiestas de Sofía Moros siempre eran épicas, seguramente está no iba a ser una excepción.
Invite a Chris - le dijo Sofia a Lucrecia en el jardín de la casa, ya con todo listo para empezar la fiesta-
¿Entonces? Habla de una vez ¿Ya follaron?
Oyeeee ¿Quien crees que soy? Pero ajá si, ya follamos y creo que quiere una relación seria - le dijo con una sonrisa victoriosa-
Wow, que manera de empezar una relación, mejor follartelo primero a ver si da la talla no?
Pues es así ¿Y tú qué tal con Justin?
Solo hemos tenido sexo 2 veces, es el primer chico con el que estoy así que no puedo decir nada al respecto, hasta ahora bien - dijo encongiendose de hombros -
Eso quiere decir que no te lo hizo bien, te da igual. Se follo a Laura y luego a ti, las dos eran buenas amigas, vaya nota. Es todo un campeón el Justin.
En ese momento pensó en Laura.
¿Crees que Chris la traiga?
No lo creo, el sabe que ustedes no se llevan bien, tal vez venga con Taylor, quien sabe.
Lucrecia se quedó en silencio, pensando que tal vez le gustaría que Laura viniera esa noche a su casa, poco a poco estaba entendiendo mejor el por qué aquel extraño sentimiento hacia la ojiverde, la extrañaba como amiga y quería recuperarla, o eso pensaba.
La noche había llegado y junto con ella la casa repleta de gente, música alcohol y muchas cosas más, Lucrecia se encontraba con Justin sentada en su regaso mientras se besaban apasionadamente.
Vámonos a otro lugar - le decía el chico entre besos-
No no, hoy no - le dijo separándose de el con incomodidad - debo estar pendiente de que Sofia no se emborrache y destruyan la casa.
Vamos amor, eres aburrida, Sofia debe estar por ahí con algún chico, a parte ella fue la de la idea de la fiesta no tu, ella que vea.
Si, pero es mi casa y es mi hermana, no puedo simplemente irme a follar contigo sin preocuparme - le dijo levantandose con molestia-
Bien, veré quien me quiere acompañar.
Lucrecia no podía creer lo que Justin le estaba diciendo, abrió la boca asombrada, pero era lo bastante orgullosa como para seguirlo o simplemente detenerlo.
¡¡Imbécil!! - exclamó -
Decidió ir en búsqueda de Sofía, solo para asegurarse de que todo estaba bien, su hermana era muy alocada y temía que abusara del alcohol y los estupefacientes, habian muchas personas de todo tipo, la gran mayoría universitarios.
Ey Santana - llamo a una de las mejores amigas de Sofía - ¿Dónde está Sofia?
Acaba de llegar Chris con sus hermanas y está con ellos por el área de la piscina.
Camila sintió automáticamente una ráfaga de nervios en su interior.
¿Hermanas? ¿Laura y Taylor? - pregunto dudosa -
Si, esas.
Sus piernas temblaban, era extraño ¿Por qué se sentía así? Era simplemente Laura, la que fue su mejor amiga en un momento, pero se convirtió en su rival, todo era tan confuso.
Aún así con sus lagunas mentales decidió ir hasta donde se suponía estaban, a lo lejos los vio, en la orilla de la piscina los 4 platicando con alegría, Laura estaba ahi, respiro profundo y se acerco a ellos.
Hola - saludo al llegar -
Hola Lu - saludo alegremente Chris-
Hola peque - le saludo Taylor-
Laura simplemente se mantuvo callada, y fue fulminada por sus hermanos.
¿Que tal chicos? - les saludo nuevamente- So, solo quería saber si estabas bien, pero me quedo más tranquila ahora, creo que me iré a dormir.
¿Que paso con Justin? - le pregunto Sofia -
Es un idiota, no sé dónde está - dijo con fastidio -
¿Está todo bien? ¿No te hizo nada? - le pregunto Chris-
Pudo notar que Laura la miraba como esperando su respuesta.
No, no, solo que discutimos y se fue no se a donde. No importa, espero que la pasen bien, Adiós - se despidió con tristeza -
Camino entre la gente, subió las escaleras y llegó hasta la puerta de su cuarto, entro y se tiró en la cama, la imagen de Laura no salia de su mente.
¡¿Que mierda me pasa con ella?! - grito colocandose la almohada en la cara-
En ese momento sintió que alguien tocaba su puerta, se levantó rápidamente y se asustó, podría ser algún borracho, no abriría por nada del mundo, o tal vez podría ser Justin.
Mordió su labio inferior sin saber que hacer.
Por favor Dios que no sea un borracho - dijo haciéndose la señal de la cruz-
Fue directo y abrió la puerta, para su gran y agradable sorpresa no se trataba ni de Justin ni de ningún borracho, era Laura, quien la miraba con seriedad.
Laura... - dijo casi en un susurro-
Quiero que veas algo - le dijo -
¿Que cosa? - le pregunto extrañada -
Ven - le dijo estidandole su mano-
Lucrecia la tomo, entrelazándola, dejándose llevar por la ojiverde, mientras caminaban lo único en lo que podía pensar la Moros era que le gustaba como se sentía estar así con ella.
Una cosa, tómalo con calma - le dijo-
No entiendo que está pasando- dijo confundida -
Mira - le dijo señalandole con el dedo-
Cuando Lucrecia dirigió su mirada hacia donde Laura le señalaba vio a Justin junto a una chica, se estaban besando como locos en una esquina de la casa, el pasaba sus manos por todo su cuerpo, parecía que en cualquier momento se desprenderían de sus ropas y llevarían todo a más allá.
Lucrecia sintió una punzada en el pecho, sabía que Justin era un casanova, pero pensó muy en el fondo que eso había cambiado cuando se adentraron en una relación, pero tal parecía que no era asi, nunca había cambiado.
Empezo a sentirse mal, algo por dentro le dolía, trago grueso para no dejarse caer en ese momento, no quería que Laura la viera así, tal vez aquello era un plan ideado por ella para hacer que terminara su relación con Justin.
Gracias lograste lo que querías - le dijo antes de irse dejando caer unas lagrimas-
Lucrecia - le llamo Laura yendo tras de ella-
Lucrecia corrió hasta su habitación, cuando llego cerró su puesta y se tiró en la cama, llorando con rabia y dolor.
¡¡Soy una maldita estúpida!! - grito dando un golpe en la cama-
Lucrecia - volvió a llamar Laura entrando a la habitación de la Moros-
¿Estás feliz no? Lograste lo que querías hacerme sufrir, ahora sí vete tras de él ahora tienes el camino libre - le dijo mirándola con rabia y con lágrimas en los ojos-
Por favor no llores más - le dijo acercándose a ella- lo hice para que te dieras cuenta del patán que es, yo terminé con el por lo mismo, es un desgraciado.
¿Por qué lo hiciste? Se supone que me odias.
No te odio - le dijo bajando la mirada -
Quiero olvidar esto de verdad - dijo levantandose de la cama- quiero tomar.
¿Que? - le pregunto extrañada la ojiverde-
Demuéstrame que no me odias y busquemos una botella y vamos a beber, vamos a beber a la salud de Justin - dijo secándose las lágrimas con una sonrisa -
Laura la miro con una sonrisa.
Estás loca Moros - dijo negando Con una sonrisa -
Vamos Lali - le suplico tomándola de las manos -
Laura sintió cosquillas en su interior, había extrañado tanto a Lucrecia.
Volvieron a tomarse de las manos entrelazandolas, caminaron entre la multitud y cuando llegaron a la mesa de la bebida tomaron una botella de vodka y se fueron a la terraza, había unas pocas personas, ellas se fueron alejadas y se sentaron con la botella.
¿Ahora que piensas hacer? - le pregunto Laura -
Se terminó, no hay nada más.
Laura se quedó en silencio.
Estuvieron un rato así, solo disfrutando de la noche, de la música y del alcohol, ninguna estaba acostumbrada a tomar, tanto que no hizo falta mucho para que llegaran a la ebriedad rápido.
¿Podremos volver a ser las de antes? - le pregunto Lucrecia recostada en el pecho de Laura -
La ojiverde casi se estaba quedando dormida, hasta que escucho la voz de Lucrecia.
No - le respondió con los ojos cerrados- después que termine esta noche todo volverá a la normalidad.
Pero yo no quiero que vuelva a la normalidad - le dijo moviéndose un poco quedando frente a ella -
Laura abrió los ojos cuando sintió que la chica se levantado de su pecho, para su mala suerte Lucrecia estaba demasiado cerca de su rostro.
¿Que es lo que quieres? - le pregunto mirándola -
A ti - le dijo mirando los labios de la ojiverde-
Tal parecía que el alcohol se estaba apoderando de los verdaderos sentimientos de las chicas.
Laura sentía que no aguantaría ni un segundo más, que tomaría a Lucrecia en ese mismo momento.
¿Segura que me quieres a mi? No creo que me quieras como yo te quiero - le dijo muy cerca de su rostro casi rosando sus labios-
Lucrecia cerró los ojos dejándose llevar por aquella sensación tan placentera que estaba sintiendo.
Haz el intento, mira que mañana todo volverá a la normalidad.
Laura sonrió de medio lado y sin pensarlo más, unió sus labios a los de la porrista.
Aquello era como una manada de mariposas revoloteando en su interior, se sentía tan bien la suavidad de los labios de Lucrecia, la sensualidad con la que la besaba en ese momento, sentía que estaba soñando, que estaba en un sueño hecho realidad, posó sus manos delicadamente en la cintura de la chica atrayendola más a ella.
Le asombro que la lengua de Lucrecia jugaba y pedía permiso para entrar, ella sin pensarlo más abrió su boca intensificando aquel beso, dejando al paso una batalla campal de lenguas, sentía que no quería terminar ese beso, nunca había sentido nada igual, le encantaba lo que sentia, le encantaba como nunca.
Al día siguiente, Lucrecia despertó con un tremendo dolor de cabeza, se encontraba en su cama en ropa interior, todo estaba en completo silencio, miro su reloj y eran exactamente las 11 de la mañana, se colocó ropa, cepillo sus dientes y salió, como lo imagino todo estaba completamente un desastre, escucho a las afueras un murmullo, cuando miro era Sofia, junto a Chris, Taylor y Laura.
Se acerco a ellos.
Buenos días bella durmiente - le saludo Chris, el siempre era muy amable-
Hola chicos, no recuerdo nada, ni cómo llegue a la cama - dijo la Moros colocando mala cara-
Todos miraron automáticamente a Laura, Lucrecia no entendía por qué.
¿Que pasa? - preguntó-
¿Nos podemos ir ya? - intervino Laura-
Si, mejor vamos - dijo Chris-
Le poso un delicado beso en los labios a Sofía, se despidió de Lucrecia y salieron luego de la casa.
¿Quien diablos va a limpiar este desastre? - pregunto Lucrecia-
Yanet vendrá a limpiar - hacia referencia a la señora de la limpieza - ¿No te acuerdas de nada?
No, la verdad no, y siento que la cabeza me va a explotar - dijo haciendo una mueca de dolor -
Anoche te perdiste con Laura, está mañana cuando fui a tu cuarto estabas con ella, acostada en tu cama ambas en ropa interior - le contó Sofia -
Lucrecia abrió los ojos y la boca con asombro, no podía creer lo que su hermana le estaba diciendo, tenía que ser una jodida broma.
No sé si tal vez por lo de Justin, quisieron vengarse y buenoooo - dijo con picardia- probaste algo nuevo.
Cállate Sofia, alguna explicación debe haber, seguro era por qué estaba borracha por Dios, no creo que haya pasado nada.
Estaba nerviosa y a la misma vez confundida.
Ay Lulu, no importa, estamos en el siglo 21 a nadie le importa si eres gay o no, ya eso dejo de ser un tabú, a parte Laura es jodidamente sexy al igual que tú, hacen una pareja explosiva.
Eso no es asi, a mi no me gustan las mujeres, Ash - se quejo- iré a tomarme algo siento que me muero del dolor, y por favor que Yanet venga ya y limpie todo esto.
Está bien señora de Velez - le gritó mientras Lucrecia caminaba adentro de su casa-
¡¡Pudrete!!