Colin. Una vez cuando aún vivía en Mullingar, estábamos pasando por un mal momento económico. Mi padre había sido despedido por un reajuste en la empresa y era una época complicada para toda mi familia, no había ningún desperdicio durante ese tiempo y siempre andábamos cortos de dinero. Un día, jugando a la pelota afuera de la casa le pegué al vidrio de una de las ventanas haciéndolo trizas. Mi mamá salió furiosa de la casa, con sus mejillas encendidas y sus puños apretados gritando como se me había ocurrido romper la ventana en momentos tan complicados. De esa forma está Jane, pero mil veces peor. Si abriera la boca estoy segura que me escupiría fuego hasta dejarme calvo. Trago saliva y dejo las llaves en mis bolsillos traseros, y eso parece irritarla más. – ¿Dónde estabas? Con Julie

