AURORA
Tengo todo, pero ser la chica nerd de la universidad no ayuda mucho. Quiero ser como las populares y quiero hacerlo a toda costa.
*Pacto con un demonio*
He pasado toda la noche viendo videos para hacerlo. Se supone que es a las 3 de la madrugada, pero apenas son las 2:30. Voy a preparar todo para que esté listo.
*Introducción*
1. Una vela roja.
2. Haz un círculo de sal y coloca la vela en el medio.
3. Haz el signo del demonio alrededor de la vela.
4. Coloca un espejo frente a ti.
5. Coloca una gota de tu sangre cerca de la vela. (Si la pones alrededor de la vela, funciona igual).
6. Di la oración a continuación:
"Esta noche entrego mi alma a usted, mi nuevo rey, al único que veré como Dios, el único que me hará reinar en la tierra como lo merezco. Yo (tu nombre) te invoco esta noche para que tomes todo lo que quieras de mí."
7. Luego de decir la oración, cierra tus ojos y no los abras hasta que la persona que invoques te lo ordene.
Advertencia: No abras los ojos, sin importar que no suceda nada. No sabes cuál demonio has invocado y puede hacerte daño por desobedecerlo.
Instalé todo como decía el tutorial; leí en los comentarios que funcionaba. Cuando llegué a las 3 de la madrugada, me coloqué cerca del círculo, con el espejo al frente.
—"Esta noche entrego mi alma a usted, mi nuevo rey, al único que veré como Dios, el único que me hará reinar en la tierra como lo merezco. Yo, Aurora, te invoco esta noche para que tomes todo lo que quieras de mí".
Luego de decir la oración, cerré mis ojos tal como dijo el hombre del tutorial.
Pasaron unos minutos y no sentí nada. Cuando estaba a punto de abrir los ojos, escuché el espejo romperse.
Mi corazón empezó a latir rápido; quizá era el miedo o la adrenalina.
Pero luego de unos segundos, volvió todo a la normalidad.
Abrí mis ojos y miré alrededor; el espejo estaba intacto, no estaba roto por ninguna parte, la vela estaba prendida, todo estaba como lo dejé.
«Joder, no funcionó; tendré que buscar otro tutorial»
Me levanté del suelo, pero en el instante en que lo hice, una mano me sujetó del cuello. No veía quién estaba frente a mí.
Mi cabeza chocó con la pared tan fuerte que casi me deja inconsciente. Luego, casi grito cuando un rostro de ojos rojos y grises apareció frente a mí.
—"¿Cómo te atreves, tu pedazo de humana, a faltarme el respeto a mí, al todopoderoso?"