Episodio 18: El lo vio venir. (Ella)
“El lo vio venir” Ese fue el texto que le envié a Henry mi asistente.
Definitivamente lo vio. Debe ser C/2014 UN271 o eso espero. Ya salió de la órbita de Saturno y en uno de los movimientos elípticos de nuestro sistema cruzó inexplicablemente a la órbita de Venus. Es tan grande que podría considerarse un planetoide o un satélite.. El tiempo se acaba...debo ir pronto al penthouse. Estoy un poco mareada? ¿Qué hago?
¿Y el postre? El vino o el cansancio me tenía aturdida. Bromeaba con lo del postre, pero realmente se lo tomó en serio. Solo son las 7 de la noche, estoy un poco ebria y me muero de sueño.
Lo vi salir corriendo. Mi cansancio es tan grande que no dudo en probar su cama. Realmente es muy buena, suave y de material ortopédico. Limpia, se sentía recién lavada y la calefacción estaba en su punto. Quiero dormir, pero también lo deseo a él.
-El postre está listo, Gitana. -
-En realidad Nevile, tu eres mi postre.-
Dije sin pensarlo mucho mientras él se acerca a la cama y coloca un plato de vidrio con lo que parecen cerezas y crema en la mesa de noche. Me levanta con fuerza pero juguetonamente y me sienta de rodillas frente a él, que se encontraba ya de rodillas también sobre el colchón. Me encanta cuando me toma con fuerza. Toca mis pechos por encima de mi ropa en un beso prolongado y excitante. Frota cada uno de ellos con la punta de sus dedos. Quiere enloquecerme y puede lograrlo...tan fácil. Me quita mi abrigo y mi blusa con desesperación disimulada, con lentitud. Mientras me invita a quitarle la camiseta a él también. Me lanza suavemente sobre la cama y abre mi cremallera. Cierro los ojos ya excitada y siento algo frío en mis pechos y recorriendo una línea hasta mi vientre. “Las cerezas con crema” pienso aún sin abrir los ojos, mientras siento que saborea cada parte trazada con su boca. Me va a hacer adicta a él. Nunca había experimentado cosa igual en mi vida. Siento estallar en un deseo que me hace sentir vergüenza. Estoy paralizada solo dejándome llevar mientras lleva mis manos sobre mi cabeza y las sujeta junto a las suyas con fuerza jugueteando con mi boca para luego bajar de nuevo a mi cuello y a mi cuerpo con mordiscos, besos y lamidos.
Abro los ojos mientras me suelta para bajarme el pantalón cuando oigo ese infernal “ringtone” que solo podía ser de Henry, mi asistente. Me vi tentada a no contestar, pero Henry no me llama si no es algo importante.
-Amor, debo contestar. No estoy muy segura de hacerlo.- ¿Amor?
-¿Debes? No quiero. - Me muerde suavemente el vientre con lo que consigue que me levante de un brinco y contestar el celular. -me vengaré de ese mordisco. Le dije entre risas y dándole miradas coquetas que delataban cuan caliente me sentía y no por que se me subió el vino
-Hola Henry, qué ocurre. - Digo, todavía tratando de salir del éxtasis. El muy malvado muerde mi espalda mientras trato de comunicarme. El no entiende lo que está produciendo en mi. Esto hay que terminarlo.
- Anahis, ¿donde estas? tienes que ver esto, la Luna… el satélite, el meteoro...todo, todo esta enviando data nueva. Los sistemas se han vuelto locos.
-Nnno, no puedo, ¿Cómo? Es navidad. Estoy con mi novio. Acabo de llegar ... .el apartamento. -
-Pues con novio o sin novio tienes al menos una hora según mis cálculos de rotación para que llegues. Es increíble. Se está acercando el AC/2014 UN271. Tenemos que actuar. HAARMEC tendrá su gran descubrimiento. Pero nuestro otro proyecto debe llevarse a cabo. -
-Henry, shhh cuidado que las paredes oyen. Enciéndelo. No. No llames a más nadie. Tenemos que seguir nuestro protocolo. Voy de camino al apartamento. Te confirmo desde allá. Si ves algún cambio en la trayectoria, me llamas. -
-Cielo. ¿Qué fue todo eso? -
Había olvidado que Nevile me escuchaba curioso. Tendré que explicarle, pero no todo.
-Nevile, amor. Tenemos que ir a mi pent-house, es necesario. - Le dije mientras ambos nos levantábamos, apoyándome sobre él con un abrazo.
-Como quiera vamos esta noche para ver la parada Navideña Canadiense desde arriba. ¿Qué pasa? Démonos un baño primero.
Me contestó intentando morderme mis brazos y mi cuello. Es un majadero. Bañarme con el sería una experiencia nueva y gratificante si no fuera por la prisa.
- Trajiste tu cambio, ¿Si? -
-Si, como acordamos, pero debemos ser rápidos, lo siento amor. -
Estoy temblando. No puedo disimular. No sé si es emoción, susto, ansiedad o mis ganas pasmadas. Creo que las cuatro juntas. Inexplicable en mi.
- Lleva tu cambio. Busca a Suchi. Hoy no regresamos a aquí. -