Episodio 19: AINÉ (Ella)
Algo que me encanta de este hombre es que es extremadamente limpio, su apartamento es impecable, así como el. Nunca lo he visto desaliñado. Mientras nos bañamos, noté unas cuantas cicatrices en su espalda y cerca de los riñones. Parecen operaciones, al menos una de ellas definitivamente es una operación. Luego le preguntaré, ahora solo quiero bañarme, disfrutarlo este instante y salir corriendo al pent-house.
Esta vez llevaba un vestido rojo intenso estilo suéter ajustado a los muslos Mi pelo arreglado en una cola de caballo, mis botas altas y sin maquillaje. No había tiempo. En cuanto a él, él es otra cosa, simplemente un dios (se me cae la babita) demasiado para mí que soy tan ordinaria y del montón.
No tardamos mucho en llegar al edificio. Prácticamente está a 5 minutos en auto o a 15 caminando. Me sigue pareciendo increíble no haberlo visto antes.
Es Navidad, así que no hay nadie en la portería. Uso mis llaves privadas para abrir la puerta y el ascensor. Nevile parece un niño pequeño haciendo travesuras en lo que subíamos, el asunto es que su juguete era yo. Hay que amarlo a este hombre. Llegamos al último piso, en el cual solo se encuentra mi apartamento.
-Bienvenido a casa Nevile, mi casa es tu casa. Entremos.
La mira todo emocionado. Entré a toda prisa y abrí el miradero de inmediato, encendí el microscopio y ya luego las luces de todo el apartamento mientras él observa todo con detenimiento y cierta curiosidad. Parecía estudiarme a mí en cada detalle de mi hogar.
-Ahora si puedes explicarme, Gitana. ¿Qué ocurre?
Le doy un beso pequeño y suave. Es que su carita de confusión me enternece.
- ¿Te dije que estas hermosa?
Por un instante podría olvidar el mundo entero, pero prefiero darle una sonrisa en agradecimiento y explicarle.
- ¿Amor, te acuerdas que te mencioné que trabajó en un proyecto en busca de un meteorito? Pues creo que tú lo viste y Henry mi asistente también.
Digo esto mientras lo llevo de mi mano al miradero, conecto la computadora y comienzo a observar de inmediato por los lentes. Muevo los lentes y cuadro coordenadas, mido tiempos y distancias, con gran agilidad. No debía perderlo otra vez.
- ¿Qué significa ese descubrimiento nena? ¿Realmente no es el Armagedón verdad? Aquella noche solo bromeaba.
- No, no. Río mientras me concentro en un punto en el cielo. Ese meteoro se está acercando a la Tierra, pero no nos impactará, bobito. Si mis laboratorios tienen la primicia del avistamiento, se posicionarán como uno de los laboratorios con más credibilidad del mundo. Solo esperamos que nos den el respeto que merecemos ante las demás agencias aeroespaciales después de esto.
Vuelvo a reír, mientras miro su cara de confusión y es cuando lo veo totalmente claro. Es increíblemente hermoso.
-Ven. Ahí está, es espectacular. Es casi una cuarta parte de la Luna, mira sus colores, es impresionante.
Estoy entusiasmada. ¡Feliz Navidad, Nahir! Me digo a mí misma en silencio. Él se acerca tímidamente a ver.
- ¿Puedo ajustar el lente? Me dice con la misma expresión de confusión.
-Sí, pero con cautela. ¿Lo sabes manejar?
¡Ehhh!, algo así como los binoculares nocturnos, pero gigantes.
Ríe con los labios cerrados y con cara de niño curioso, marcando sus hoyuelos en las mejillas. ¡Dios, me mata este hombre, lo quiero todito, me mata su genética, es tan bello!
- A ver si te entendí.
Me interrumpe sacándome de mis pecaminosos pensamientos.
- La Luna está en cuarto menguante y Venus está en la parte inferior. Es esa estrella de color rojizo.
Entonces el meteoro es ese brillante que parece tener un rabo en la parte izquierda superior también rojizo, más bien morado y que parece moverse hacia la izquierda también.
- Si, ese es C/2014 UN271.
Confirmo mientras entro la data en la computadora portátil que instalé en una mesilla del miradero. El programa que había diseñado funciona perfectamente y da el resultado esperado. “Identificado”
-Definitivamente lo logré tengo todos los datos y su ruta en tiempo real y extendido. Ahora podremos prevenir cualquier cambio de ruta.
-¡Anah! … Eso no es lo que yo ví, lo que estoy viendo ahora está en la cúpula de la Luna. Eso fue lo que vi en el Valle. Parece un huevo más bien, su color es más parecido al de Venus. Su ángulo no permite casi percibir lo que es. ¿Será otro planeta? Puede que sea Saturno u otro de esos. Tu eres la experta.
-Déjame observar. Lo separo y observo lo que él me indica. Allí está, tiraré las coordenadas.
Entro data de manera rápida, parece que lo puedo perder de vista y es impresionante. Este objeto está a otro nivel. Hago varias mediciones entre el ”huevo”, soles, planetas y constelaciones cercanas. Incluso reviso la nebulosa de Orión. El programa registra la data perfectamente, dando información nueva y demostrando que mi programa sirve. Desde el ángulo de la posición visible de la Nebulosa de Orión es que lo puedo medir y registrar completamente casi con exactitud. Entro toda la data y no puedo creer lo que está pasando. Ese no es un meteoro cualquiera.
-En el pasado se ha dicho que un planeta enano chocó con la Luna. El escenario descrito por los investigadores dice que un planeta enano pudo chocarla, impactando el hemisferio más cercano a la Tierra. En el proceso, una buena cantidad de material fue expulsado al espacio, pero no tan lejos como para escapar de la gravedad del satélite. Con el paso del tiempo, ese material volvió a regresar a la superficie de la Luna, depositándose en el hemisferio opuesto. Es la explicación a la que han llegado tras realizar 360 simulaciones para intentar comprender por qué ambos hemisferios son tan diferentes. Además, también se confirmó que el planeta enano TEA chocó en el origen del universo con la Tierra formando la Luna. ¡Ay olvídalo Nevile ya estoy hablando como la Nerd que soy! No te desencantes, por favor.
Digo mientras el ríe a carcajadas negando y yo vuelvo al telescopio.
-Pero esto... su trayectoria no se registra en nada conocido o trazado al momento por medios tecnológicos.
-El reporte de la computadora identifica lo visto como “Desconocido”. La ruta si es trazada y merece un análisis minucioso. Esto es otra cosa… está entrando en la órbita de Venus y está a 5 años luz distante de la Tierra, demasiado cerca de la Luna.
Nevile lo vió y definitivamente no es C/2014 UN271. Es un planetoide de una tercera parte del tamaño de la Luna y se disfraza gracias a la nebulosa cercana y a su movimiento orbital a través de Venus. Mi chico me miraba con ojos brillantes. Parece interesado.
-Nevile. ¿Si tú lo encontraras a un meteoro o planetoide como le llamarías?
-¡Anahís!o ... tal vez Ainé como mi madre. Significa resplandor.
Me encanta su ternura en pensar primero en mí.
- Pues se llamará AINÉ/018 UN1225. Le comento con emoción mientras entro toda la data y el nombre en el programa.
-Creo que descubriste un nuevo planeta enano o asteroide. Exclamo mientras lo abrazaba a brincos y lo beso en las mejillas, la frente y en todos lados.
- ¿Quieres ser parte de la conferencia de prensa? El crédito es tuyo.
-No, para nada. Nahhh. No te creo, pero, de ser así, es nuestro bebé. Nuestro mejor regalo de Navidad. Lo dijo incrédulo, pero a la misma vez emocionado. Feliz Navidad, Amor. Ese descubrimiento es solo tuyo y de tu equipo.
- Feliz Navidad Nevile… Dije mientras me dejaba perder nuevamente en sus brazos ... Ainé; nuestro bebé gigantesco.