-¿Qué te trae por aquí?- el chico delgado me ayudó a levantar, él se quitaba los guantes y el tapabocas. -Lo siento tanto- murmuró él y le sonreí tranquilizadoramente mientras me limpiaba el trasero con las manos. -Yo podría ayudarte con eso- dijo Semir viendo que lo ignoraba y le lancé una mirada amenazante o así la consideraba yo, él no se veía muy amenazado. -Gracias por preguntar cómo estoy- dije a él, Prudence se acercó al chico para limpiar su espalda, el gran tatuaje de el Joker sangraba bastante. -Limpialo y cúbrelo, Pru- dijo Semir a su ayudante antes de mirarme- No te pregunto como estás porque tengo ojos- explicó pero miró con rareza el bolso en mi espalda, debí de hacer primero una parada para guardarlo bien y no salir con eso.- Por tu aparición diría que ya te desocupaste

