-Mi hermosa, hermosa, Acid Baby- Aslan tenía los ojos muy hundidos y sus labios realmente pálidos, me sorprendí, acaricié su mejilla. -As… ¿Cómo te sientes?- sonrió con tristeza -Como una estrella de rock- dijo divertido y tragué grueso- ¿Has estado llorando, Acid? ¿Por mí?- fruncí el ceño. -Lo lamento mucho, Aslan, esto no--- -¿Te acuerdas de todo lo que te dije?- me interrumpió y tragué grueso antes de asentir- Bien, recuerdalo toda tu vida, mi Baby, y conserva muy bien los tatuajes que hice para ti- sonrió y no pude evitar imitarlo mientras las lágrimas brotaban de mí- Cuando te vi llegar a mi tienda aquella primera vez dije “¿Quién carajos es esa chica tan bajita y por qué cree que el mundo es suyo?”- me reí- Así lucías tú, Acid Así te sentí. Cuando te puse tu apodo…¿Lo recuerdas,

