Volví exhausta a la habitación y no encontré a As, no le presté mucha atención porque el sueño podía más que yo. -Gracias por acompañarme, Semir- dije mirándolo con la puerta entreabierta y mi cabeza apoyada al marco de esta. -¿Seguro que no quieres ir a comer algo?- preguntó por segunda vez y negué con la cabeza. Tenía mucho sueño, realmente- Sahara, todo lo que te imaginas que pasa con Pru… No hay nada entre ella y yo- sonreí. -Lo sé- frunció el seño. -¿Lo sabes?- repitió y respiré hondo. -La miras con cariño, no con deseo- señalé y se quedó perplejo- Además ella te mira con admiración, pero fraternal no amorosa. -El FBI necesita gente como tú- bromeó y me reí- Es cierto. La veo como mi hermana pequeña. -Al principio no lo vi así, pero escucharla me ayudó a entender un poco- él m

