Cinco años han pasado, y no me arrepiento de ningún momento en esta travesía que ha sido mi matrimonio junto a Semir. Cada instante vivido a su lado hace que el pasado sea un sueño desvanecido en mi subconsciente y cada presente una nueva oportunidad para seguir descubriendo, experimentando y viviendo la vida sin miedo a nada, porque su amor intenso, alocado, desenfrenado y puro hace posible lo imposible. Fue hecho para mí a la medida perfecta, ¿Cómo imaginarme tal sorpresa? cuando llegó cuando menos lo esperaba pero cuando más lo necesitaba, ni siquiera yo misma me daba cuenta de lo premiada que era hasta tenerlo cien por ciento, hasta sentirme plenamente segura de quién era él y quién soy yo. Y hoy, renovando nuestros votos he de admitir que estaba absoluta e irrevocablemente jodida e

