Narra William. Su cara era todo un poema, uno hermoso en verdad. Simplemente todo me había salido bien, mi hermosa pequeña jamás debió decirme lo que iba a hacer. Es tan ingenua e inocente. Pero así la quiero... Y es que fue tan fácil llegar y convencer a su mamá. **** —Señora Rachel— saludé cortésmente. —Profesor Levlok ¿Que lo trae por aquí? ¿Cassidy se encuentra bien?— —Precisamente de ella vine a hablar— su mirada se alertó— ¿me deja pasar?— —Por supuesto— contestó haciéndose a un lado. —Tome asiento por favor— pidió indicándome el sofá y acomodando su cabello castaño. —Para comenzar, quisiera que lea esto— dije de manera sigilosa— es lo principal causa de que esté aquí— Le extendí el sobre y ella lo tomó de inmediato. Su cara se iba descomponiendo a medida que su mirada

