Romina No supe ni en que momento paso todo, ni mucho menos como fui capaz de dejarlo avanzar. Pero si soy sincera conmigo misma, me encantó, me sentí como nunca antes, ni cuando estaba con el en paz descanse. Sus manos estaban por todos lados, sus suaves labios son adictivos, y el que haya logrado tanto sin entrar, de solo recordar ya me he puesto colorada. Después de eso salí directo a la habitación que antes me había asignado Lalita, no salí de ahí hasta que me bajo el calor. Dios, y ahora como lo veré a los ojos sin recordar lo sucedido, y no me puedo ir, Carlo, me necesita y de alguna forma está es una oportunidad para que mi proyecto salga. No se que hacer, llevo como veinte minutos encerrada y todo lo bien que me sentí hace unos momentos, se baja de golpe. Pero sus ojos sup

