CAPITULO # 4.- Tom estrechó el esbelto cuerpo de Raven entre sus brazos. Inclinó su cuerpo para protegerla. Estaba profundamente dormida, relajada, pero su rostro estaba muy pálido. Tenía profundas ojeras. Le susurró suavemente. - Lo siento muchísimo, pequeña, siento haberte metido en esto. Y como animal que soy, sé que lo haría de nuevo. No morirás; no puedo permitirlo. Se abrió una herida alargada sobre la vena de la muñeca y llenó una copa con el espeso líquido rojo. - Escúchame, Raven. Necesitas beber esto. Obedéceme sin demora - Presionó la copa contra los labios descoloridos y vertió un poco de sangre en su boca. Su sangre era extremadamente curativa y le daría vida. Raven se atragantó, intentó impedir que el líquido bajara por su garganta y apartó la cabeza como había he

