Tom estrechó su abrazo enterrando el rostro en su pelo. - Si te introduces en mi mente, Raven, sabrás lo que siento por ti - Su voz sonó brusca pero denotó lo vulnerable que se sentía. Su corazón cedió a pesar de sí misma. - No quiero que me abandones, pequeña. Ten el coraje de quedarte conmigo. Quizás sea un monstruo, ya no lo sé. Lo único que sé es que necesito que te quedes conmigo. - Podrías haberme forzado a olvidar - señaló, más para sí misma que para él, preguntando más que afirmando. Él había sido brutal, pero no podía decir que la hubiera maltratado. Al contrario, la había llevado hasta las mismas estrellas. - Lo pensé - admitió de mala gana - pero no quiero recurrir a ese tipo de cosas entre nosotros. Siento mucho no haber sido más delicado tu primera vez. Raven per

