CAPITULO # 3.- Raven se despertó poco a poco, se sentía incapaz de abrir los ojos, el sueño se apoderaba de ella y la arrastraba. De alguna forma sabía que no debía despertar, aunque era esencial que lo hiciera. Abrió los ojos a la fuerza y volvió la cabeza hacia la ventana. El sol entraba a raudales. Se obligó a sentarse y al hacerlo, las sábanas se deslizaron dejando a la vista su cuerpo desnudo. - Tom – susurró - te tomas demasiadas libertades - Intentó conectar con él automáticamente, sentía una necesidad imperiosa de hacerlo. Al notar que dormía, se retiró de su mente. El ligero contacto fue suficiente. El estaba a salvo. Raven se sentía diferente, feliz incluso. Podía hablar con cualquiera, tocar a cualquiera sin importarle esa sensación de peligro. La libertad de relajar

