Capitulo 3: Tom detuvo a Helios y a White mientras veía a todos los peones algo alborotados. Le había costado un poco volver ya que White se había puesto algo rebelde. Pero al final lo había conseguido. Pero sobre todo había tardo por quedarse sentado leyendo una y otra vez aquella nota. Él no había vuelto a ese lugar luego de que ella se marchó… y así fue que se olvidó completamente de aquel último día que habían pasado juntos. Se le llenó el corazón de una extraña amargura… era raro. Haber leído eso 10 años después, era muy raro. Soltó un suspiro, no comprendía por qué le dolía. Antes era solo un niño. Uno de ellos lo vio y le avisó a Georg. Al instante el castaño corrió hacia él. Extrañado, Tom, se bajó del caballo. —¿Qué pasó? —le preguntó a su primo cuando este llegó a su lado. —

