Sasha observaba a sus compañeros charlar, ya la clase había terminado, solo estaba esperando que dieran luz verde para irse. Ya no tenía que llegar rápido a su casa, lo que la tenía ansiosa. A parte, el hecho de que había olvidado la carpeta con su ensayo final, gracias a los dioses, el profesor se reporto enfermo, y les dio tiempo para entregarlo la próxima semana. Sasha estaba feliz, aunque por primera vez había olvidado algo, estaba feliz, tal vez todo el ajetreo en su nueva vida la tenía así. Pero de verdad estaba impaciente, necesitaba llegar y tener en sus manos el condenado ensayo, se había llevado todo un mes en redactarlo, eran más de 10,000 palabras, semanas de investigación, eso era el mayor porcentaje para su calificación final. Y lo peor, es que, lo había hecho a mano, co

