Sasha palpaba sus labios, aquellos que estuvieron a punto de besar a Nick. Era media noche, y aún no conciliaba el sueño, estaba tan acostumbrada a su rutina, que se mantenía despierta hasta altas horas, suspiro, tenía que dormir, al amanecer iría a la universidad, tenía que entregar lo que su madre no le permitió el día anterior. Había pedido a uno de sus compañeros los trabajos de ese día, así que el resto de la tarde después de que Nick se fue, se la paso haciendo tarea. Extrañaba tanto su computador viejo, en clase todos usaban laptops de última generación, pero ella, ella no, sus padres no le quisieron comprar una, le dijeron que trabajará duro en casa y lo harían, algo que jamás cumplieron, así que con los pocos ahorros que tenía escondidos, logro comprar una de segunda mano. Sus

