Capítulo 98. Confrontación en la mansión Colombo. El auto de Paul se detuvo frente a la gran entrada de la mansión Colombo con el sonido del freno que alerto a todo el personal. La fachada seguía imponente, como si nada hubiera cambiado, pero para él cada piedra, cada rincón de esa casa estaba teñido de recuerdos amargos, de secretos que no conocía y que comenzaban a revelarse ante él como cuchillos que se clavaban en su piel. Entró sin saludar al personal, sin detenerse siquiera a mirar nada. -- Buenas tardes señor – lo saludo Marcia, el ama de llaves, pero él no respondió, Caminaba con el rostro desencajado y los puños cerrados, sus pasos pesados sonaban pesados. Sabía que Clara estaba allí, y no pensaba esperar un segundo más para saber la verdad. Marcia lo vio subir las escaleras

