El rostro de la madre de Nicole se llenó de sorpresa y dolor al escuchar mis palabras. Parecía como si se enfrentara a una verdad incómoda, una que quizás había evitado durante mucho tiempo. — Yo... — Y usted —me dirigí ahora al padre de Nicole—, ¿Se preocupó alguna vez por algo más que no fuera generar dinero? ¿Alguna vez miró a su hija y vio más allá de lo material? Ambos se quedaron en silencio, incapaces de responder. Era evidente que mis palabras les habían tocado una fibra sensible. Me di cuenta de que tal vez nunca se habían detenido a considerar el papel que habían jugado en la vida de Nicole. Alex me miró con gratitud y tristeza, agradecido de que estuviera allí para apoyarlo. Sabía que este era solo un pequeño paso en su camino hacia la sanación, pero era un paso importante h

