Respiré profundamente al ver que al final las cosas se habían arreglado, la señora Kosem se miraba tan contenta que ese fue mi pago por así decirlo. Fui a mi cuarto para darles un momento de privacidad, me sentía completamente exhausta por todo lo que se había hecho el día de hoy pero todo me había dejado más que feliz. — Amor, ¿Por qué te has ido? — Alex entró a mi cuarto — pensé que ya todo estaba resuelto con mi abuela. — Ya todo está resuelto, me he venido porque esos asuntos no me involucran ya que son familiares y hasta donde yo sé no formó parte oficialmente de la familia. — Eres mi novia, claro que formas parte de la familia — él se sentó a mi lado y tomó mis manos — así que no vuelvas a decir eso. — Legalmente eso no tiene ningún peso, además aunque sea tu novia, mi autoridad

