Quizás en realidad no necesita que Ián lo ame, piensa después, medio ido cuando él le pide que se levante y se vuelva a acostar para tirárselo de ladito, esa posición que dice que le gustó tanto hacer con la Martu (habla de otra gente mientras están tirando, por Dios...). Bueno, él no es la Martu. Él es el Gaspar. Y el Gaspar, el Gaspar Echaurren Faud, ama a Ián Follert Unzué, como ese hueón probablemente no tiene idea y tal vez amarlo ya es suficiente, tal vez su amor es tan grande que no necesita ser correspondido. Vive solo, por sí mismo. Eso es precioso. O una excusa rebuscada para intentar calmar cuán doloroso se siente saber que Ián nunca lo va a amar como él lo ama. No sabe que es peor en realidad. O los besos de Ián en su cuello, o sus propias manos empujándole los muslos para q

