Percibo como él se aleja de mí levantándome y llevándome en sus brazos. Caminando directo hacia la casa mientras que yo me aferro a él colocando mi rostro en su pecho descubierto, dejando besos húmedos en esa zona. Sube las escaleras con calma como si quisiera que yo disfrutara este momento y así llegamos hasta su habitación donde veo que es bastante grande, muy limpia pero con colores muy oscuros. Me baja con mucho cuidado, me pongo de pie mirando con más detenimiento el interior. Que admito de que a pesar de tener colores muy oscuros es bastante elegante. —Si no te gusta podemos ir a tu habitación —Estéfano rompe el silencio. —Estoy bien con estar aquí, solo que no había visto tu habitación y no se me esperaba algo completamente diferente. —¿Qué esperabas? —me interroga dándome l

