P.O.V. Estéfano Abro mis ojos sintiéndome algo aturdido y con la cabeza algo pesada. Me froto los ojos para intentar enfocar mi vista. Al hacerlo, recuerdo lo que pasó anoche con mi dulce Emma. La busco por la cama, pero su lado está completamente frío y sin rastro de ella. Me levanto rápido buscándola por la habitación, pero no la encuentro. Ni su ropa está por ningún lado. Mi corazón empieza a palpitar al pensar en si se ha ido, pero respiro hondo, quitando eso de mi mente. —Quizá está abajo —me tranquilizo. Sintiéndome un poco más tranquilo, me dirigí al baño para tomar una ducha rápida. Me puse un pantalón de mezclilla azul oscuro y mi camisa oscura. Me peino el cabello y me coloco mis botas al salir de la habitación. Mientras camino por el pasillo, siento un fuerte mareo; quizá pu

