El auto de alquiler llega al campus designado. Aye desde el asiento trasero observa a su tío mirar a su alrededor con el ceño fruncido, luego desvía la mirada para ver a su tía Noe sonreír por ese mismo ceño fruncido, suspirando decide bajar del auto y no acotar nada para terminar con la mudanza antes que haya algún inconveniente. —Este lugar está lleno de personas andantes como plagas —se queja Gaby llegando a la parte trasera del auto para quitar las valijas del baúl. —Querrás decir chicos andantes —corrige Aye con diversión. —No bromees o te regreso a casa —le advierte él. —No bromeo, es la verdad —se defiende ella—. Todavía no entiendo por qué no vino mamá. —Porque ni loco la dejaba que te entrara a esta jungla —le contesta—. Tu mamá está loca y de seguro iba a tirarte sobre algú

