Al otro día Juan se levantó temprano a planear la fiesta, entonces le pregunto a Martin si tenían algunas ideas para que pudiera comenzar y le respondió que ayer a la noche hicieron algunas listas con sus hermanos.
Después que Juan vio todas las ideas se acomodaron las cosas que hacían cada uno, entonces Juan y Martin se encargaron de la comida, Álvaro de la decoración y Guzmán de acomodar las mezas y sillas. Después de casi dos horas de trabajo todo había quedado excelente.
Cuando llego el día la gente estaba ansiosa por ir a esa fiesta, muchos hasta llevaron su mejor vestimenta y el clima estaba hermoso, Juan sabía que iba a ser una hermosa velada.
Todos la pasaron bien esa noche, incluso un hombre llamado Abel les regalo parte de su terreno y si también querían un trabajo; ellos agradecieron mucho y aceptaron el terreno, pero no el trabajo porque mas gente lo necesitaba.
Al día siguiente Juan se puso a pensar lo que le había dicho Martin, de que pusiera dinero en la tienda y después de mucho pensar se decidió en arreglar la tienda y ponerle más productos.
La remodelación duro cinco meses, los cuatro trabajaron muy duro, al final tanto esfuerzo valió la pena. Al terminarla Juan les dio dinero extra a los muchachos, ellos le agradecieron un montón los cuatros la pasaron muy lindo ese día y celebraron con un hermoso banquete.