19. Dedos entrelazados Christy Me mantengo al margen. Literalmente. Desde el área de salvados, observo el caos desplegarse ante mis ojos. Las cajas se abren como cofres del destino, y lo que contienen es cualquier cosa menos misericordioso. Ingredientes que pondrían a temblar incluso a un chef con tres estrellas Michelin. Y yo… yo no puedo hacer nada. Ni hablar, ni ayudar, ni opinar. Estoy atrapada en mi inmunidad, como si fuese una vitrina de cristal. Protegida, sí. Pero impotente. Veo a Jade avanzar con el equipo azul, y no puedo evitar pensar que fue una jugada inteligente. Justa no sé… pero estratégica, sin duda. En cambio, a Marcos lo veo deambular entre mis compañeros como un intruso. No se ha ganado su lugar en el equipo rojo, y lo sabe. Y aunque intenta disimularlo, su lenguaje

