42. Un reto de campo muy especial Christy Después de desayunar, nos dirigimos al set del programa con una mezcla de emoción y nervios. Jonathan, siempre atento, se inclina hacia mí para limpiar con delicadeza una pequeña migaja que había quedado en mi rostro. Su gesto me hace sonreír, pero entonces una sensación extraña me recorre: del otro lado, noto unas miradas frías, cargadas de malas vibras vestidas de azul, que nos observan con evidente burla y desdén. —Chefs, por favor, suban a los vehículos —anuncia la voz de uno de los asistentes. —Hoy tendremos un reto de campo. El anuncio cae como un balde de agua fría; nadie nos había advertido con anticipación. Una mezcla de sorpresa y curiosidad me invade mientras me pregunto qué desafío nos espera fuera del estudio. Jonathan toma mi man

