El locutor apenas podía hacerse escuchar sobre el rugido del público: —¡Y la ganadora del evento internacional de BMX freestyle... con una puntuación casi perfecta... es Maroon! Los fuegos artificiales estallaron en el cielo. La ovación fue atronadora. Maroon, aún agitada por la descarga de adrenalina, levantó los brazos, el casco colgando de su mano, el sudor y la emoción pegándole el cabello al rostro. Subió al podio con una sonrisa indomable, como si estuviera desafiando al mundo entero a no olvidarla jamás. Una chica del equipo de producción se acercó con la medalla y el ramo de flores, pero Maroon lo recibió con una carcajada y un guiño descarado. —¿Esto es para mí? Qué tiernos... pero lo único que quiero ahora es una cerveza helada. El presentador se acercó con el micrófono: —

