“Tu hermano…” — ¿Por mi? — Me asuste. —¿Pero porque por mí? — No lo se, y querida. — Puso su mano en mi mejilla y me obligo a mirarlo, — No es algo que tú quieras saber, yo me voy a encargar de averiguarlo pero tú, te quedas en donde estas, eres mi hija y lo único que me importa. Se quedo un momento en silencio y entendí ese silencio y el motivo del porque me buscaban a mi y lo que conseguirían si logran atraparme. — Papá. — Lo solté y le di la espalda. — Déjame preguntarte algo. — Gire nuevamente para verlo. — ¿Me quieren porque soy lo único con lo que pueden dañarte? — Lo mire con un nudo en la garganta. — Si corazón. — Bajo la mirada al piso y me acerque a él. — Mientras yo viva nada te va a pasar. — Quise creer en lo que dijo pero sabía que partir de ahora mi vida cambiaria. —

