CAPITULO 4.

1284 Words
Mi padre me metió a clases de manejo así que soy la diosa de las calles, voy esquivando cada coche que me dispara son tres cosas los que me siguen, tengo que planear un plan para sacarme los de encima o si no me terminaron matando. Más adelante hay una cruz de camino, ahí voy a probar a sacarlos de mi camino, uno de los coches se me adelanta y se me pone enfrente, y los otros dos se posan a ambos lados de mi coche, y aquí tengo una oportunidad de escaparme pego un frenazo hacia atrás y dos de los coches chocan y me voy por otro camino, y el otro coche me empieza a seguir no me deja en paz, ahora tengo que ver cómo me safo de él. Tiene a ver algo aquí adentro del coche, me pongo a buscar debajo de los sillones que están a mi lado pero no hay nada en los asientos de abajo, pongo en modo automático el coche y me paso para los asientos de atrás, busco en la parte de atrás de los asientos y doy gracias porque hay bombas y armas agarro dos de las bombas y subo por la ventana que está arriba del coche, y cuando estoy arriba le lanzo las bombas al coche que me persigue y así lo pierdo de vista, tomo de nuevo el volante y me voy directo al hospital, me bajo del coche y lo reviso y para ser sincera el color rojo bonito que tenía el coche quedó rayadísimo de tanto disparo, cuando mis abuelos lo vean se van a preocupar y me van a regañar que qué fue lo que yo hice porque quedó bien hecho lata. Entro al hospital y mis abuelos están en un mar de lágrimas con mis tíos queriéndolos consolar, yo sentí que mi corazón se me encogía pensando lo peor, y cuándo llego cerca de ellos les pregunto qué pasó y me dicen tu papá murió, yo sentía como que si se me iba el aire por la noticia y me desmayo. Federico — Arelys, mi ángel despierta — y ustedes que están viendo ayúdenme a llevarla a una de las habitaciones de este hospital. Me despierto y todos están a mi lado y yo en una cama y me acuerdo lo que pasó cuando quedé inconsciente, y empiezo a llorar de nuevo. Federico — salgan todos de aquí déjennos solos a lucrecia y a mí con nuestra nieta, porque tenemos que hablar con ella. Lucrecia — mi niña no llores tranquila mi bebé a tu papá no le gustaría verte así si estuviera con nosotros. Me lo dice antes de que todos salgan del cuarto, nos quedamos solos mis abuelos y yo. Federico — mi ángel, No es cierto que tu papá está muerto nosotros solo estábamos disimulando su muerte recuerda que tú misma lo dijiste. Mi abuelo me dice todo en el oído para que mis tíos no escuchen, por Dios hasta yo me la creí. Arelys — y cómo le vamos a hacer todos van a querer ver el cuerpo de papá y si no hay cuerpo no van a creer que está muerto porque si no los dejamos verlo van a sospechar de nosotros. Federico — ya verás, mandamos a hacer un muñeco igualito a él y todos se la van a creer, y cuando tu papá despierte se van a llevar una gran sorpresa y se van a dar cuenta que el rey de la mafia de Antares nadie lo puede matar. Arelys — y tu abuelo cómo sabes eso, yo pensé que nadie lo sabía apenas me estoy enterando yo y tú sí lo sabes. Federico — mi ángel claro tu abuela y yo lo sabemos, quieres saber por qué, pues por una sola razón yo era el rey de esa mafia pero se lo entregué a tu papá porque yo ya estoy muy viejo para hacerme cargo de los negocios son demasiados por esos los viejos le entregamos nuestros cargos a nuestros hijos. Lucrecia — sí mi niña y ahora que tu papá está en coma te toca a ti ser la reina de Antares la primera reina que ha tenido la dicha de sentarse en el trono, y aunque seas mujer tu padre te entrenó bien y sabrás cómo pasar las pruebas. Arelys — será que los tres coches que me rayaron a tiros mi Suburban y no me dejaban tranquila hasta que yo me deshice de ellos, será que era una prueba. Federico — podría ser, pero tienes que tener cuidado porque las pruebas a veces son peligrosas y no quiero que mi niña salga lastimada. Arelys — No te preocupes abuelo no me pasará nada tendré cuidado. Federico — ya están metiendo el supuesto cadáver al ataúd yo sé que van a llegar a comprobar si está muerto los que lo mandaron a matar, y creerán que el muñeco es el jajaja. Hacen todos los preparativos para la vela falsa qué vamos a montar, esto será como una obra de teatro solo que nadie sabrá la verdad solo mis abuelos y yo. Luciano Rizo: Mi nombre es Luciano Rizo soy el cuñado del maldito de Maximiliano Lombardi, porque soy el marido de Katy Lombardi la hermana de él, yo me casé con la hija de los Lombardi porque son unas de las familias más adineradas y poderosas de Alexandria Italia. Él señor Federico Lombardi es el padre de cuatro mujeres y solo tiene un varón que es el idiota de Maximiliano. Maximiliano es el único heredero de los Lombardi porque es el único hijo varón, y por eso estos viejos quieren más a la hija de él, la perra de Arelys ellos dicen que la consienten más a ella porque se creció sin su madre lo cual yo digo que no es cierto. Por eso yo planeé la muerte de Maximiliano y su hija Arelys pero la bastarda se salvó, tres días antes de planear la muerte de Maximiliano me enteré que él estaba infiltrado en la casa de Rogelio Neri investigando por qué su esposa Clarisa Baltimore los había abandonado a su hija y a él, para casarse con Rogelio Neri el rey de la mafia de Alexandria, ahí fue donde yo encontré la oportunidad perfecta para matarlo y así yo poder quitarle su fortuna a los Lombardi. Fuí a la casa de Rogelio Neri hablé con él y su socio el clérigo que es un yakuza despiadado, hablé con ellos y les dije que tenía información valiosa para ellos, y así fue que me asocié con ellos y ellos me ayudaron a deshacerme de mi cuñado, jajaja ahora ya está muerto, solo me falta deshacerme de la hija, pobre muchacha ni se arregla solo con el pelo en la cara pasa y se pone una ropa bien guanga que hasta asco da verla, y ni fotos se toma porque si se las toma ni se le ve la cara me imagino que ha de ser horrible por eso no enseña la puta cara, ay no hasta de pensarlo da asco. Hoy mis suegros y sus hijas y sus otros yernos y yo estábamos en la sala de espera del hospital cuando apareció un doctor y dijo que tenía malas noticias para la familia Lombardi, dije yo a mis adentros ojalá ya se hayan muerto este idiota, estaba metido en mis pensamientos cuando el doctor dice el señor Maximiliano acaba de fallecer hicimos lo posible para reanimarlo pero no se pudo hacer nada más. Le sonreía mis pensamientos porque logré mi objetivo ahora solo me falta ver el cadáver para asegurarme de que de verdad está muerto.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD