¡¿Cómo se supone que te entienda ?!—Ámbar gritó tratando de no parecer más rota de lo que estaba. —¡Esto pasaria, lo sabia!—
— Y si lo sabías porque continuaste? por qué no me dijiste la verdad? —
—Tu no me crees, pero dejemos esto así y ya mañana podremos...— continuo el bajando el tono hasta que Ámbar lo interrumpe —No existe mañana, la unica que fue fiel y amó de verdad aqui fui yo, no tú.—
Ella sale corriendo mientras su pelo cobrizo al viento se mueve como flamas de fuego, ella solo quiere que él la siga, que le ruegue pero en el fondo sabe que no lo hará.
Corre en medio de la noche a pesar de que su dolor quiere frenarla, de igual forma debe volver a casa y trabajar.
Al doblar la esquina se recuesta en la pared de un callejón dejando que su espalda se deslice haciendo que se siente abrazando sus rodillas.
Ya no podia llorar. sus lágrimas se secaron por completo pero su nariz roja y ojos hinchados la delataban.
Su telefono suena, lo ignora hasta que lo toma, recibiendo un llamado de su casa. su corazon se aprieta al escuchar la voz de su padre con una pregunta tan familiar. Al colgar la llamada toma una bocanada de aire para relajarse. necesitaba acomodar sus ideas de una vez
Al llegar a ella se sienta en ese preciso momento la lluvia comienza a caer para hacerle ver que de verdad es una mala noche.
Sigue caminando mientras resopla al notar como una puntiaguda lluvia empieza a caer, podia la noche ser peor? sin novio, con hambre y ahora a mojada. Tras 20 minutos de esperar un autobus, coloco su mano sobre sus cejas para poder ver lo que parecia ser un auto desconocido acercarse hacia ella. Casi sonrie al pensar que podria llegar mas seca a casa gracias a ese auto, cuando en un momento este pasa por su lado dejandola empapada en agua sucia, una oleada de enojo la recorre y le grita al auto ya que ese dia la rabia estaba a flor de piel.
El auto se detiene y comienzaa dar marcha atrás a lo cual Amabar se prepara para atacar, hasta que del auto se baja una chica asustada, su rostro golpeado cunierto de sangre la cual no deja ver de dónde sale ya que la lluvia comienza a limpiar su rímel corrido.
Ámbar noto que a alguien le había ido peor que a ella.
—¡Lo siento! ¡lo siento de verdad! y-yo...— la chica de la nada comenzó a llorar con tal angustia que Ámbar no tuvo otra opción que abrazarla, desconcertada ante la situacion y con cierta pena por el estado de la chica
— No te preocupes, aqui estoy — La chica temblaba entre los brazoa de Ambar, haciendola ver que claramente ese no era estado para conducir
— Debo .... Debo irme porque ...— un lado de su rostro se ilumina, a lo lejos una luz acercandose hace que ella comience a temblar, parece que algo malo viniera por ella.
—Sube, sube que yo te llevo — la chica asiente y Ámbar se sienta en el asiento del conductor, quita el freno de mano y sale de allí lo mas rapido posible, toma la carretera opuesta para dar en un callejón donde apago el auto y las luces.
— No hagas ruido — ella ve el auto pasa una y otra vez hasta salir de su alcance
— Gracias... de verdad — responde la chica hora más tranquila, Ámbar la mira bien y nota como su ropa está rota y sus piernas están con sangre, sus uñas quebradas, todo indica lo peor.
—Quieres que te lleve al hospital?— La chica levanta su mirada con dolor y pena.
—No... solo puedes llevarme a mi casa.—Ámbar mira la hora y sabe que no llegará a tiempo a su trabajo pero está chica la necesita, ella se ve relejada de alguna manera.
—Está bien pero buscaré un taxi, quizás están allí afuera buscando el auto.—Ámbar intenta bajarse pero la chica toma su mano deteniendola.—No te preocupes, volveré—
Ámbar sale de auto esperando ver un taxi hasta que a lo lejos vio una luz, asustada por que puedan ser del auto que las seguia retrocede hasta que nota el taxi, parandolo con entuciasmo.
Este frena esperando que ella suba pero no es así.
—Me espera aqui un momento? voy por mi amiga — el taxi coloca el fichero en marcha y Ámbar corre a buscar a la chica en problemas .
—Vamos rápido! encontre un taxi, tienes algo para cubirirte?—
La chica algo desorientada aún mira para atras donde Ámbar puede ver su cartera y cosas como una agenda, un móvil y ella toma todo colocandose una bufanda por los hombros y cabeza
— Vamos rápido—salen del auto y van al taxi, se suben y la chica le indica la dirección a Ámbar la cual se la dice al taxista.
En eso el móvil de Ámbar suena pero ella no lo toma, sabe que es de su trabajo.
— Lo siento quizás alguien te necesita y tu aqui en esto...–
—No te preocupes te dejo en tu casa a salvo y luego voy a trabajar es de allí que me llaman—
La chica con el ojo roto y su nariz roja deja ver una pena grandísima .
Ámbar no puede dejar de pensar en lo que habla tenido que soportar .
En eso el taxista toma la carretera hacia afuera y es allí cuando se nota que el regreso será muy traído pero ya está en esto no puede hacerse para atrás .
El móvil de la chica comienza a sonar, ella lo toma, sus manos sin dejar de temblar. En la pantalla se puede leer corazones negros y Hermano, al leer ese nombre la chica no puede parar de llorar y es allí que Ámbar toma el móvil — Quieres que le diga que vas para tu casa ?— la chica dice que si moviendo la cabeza.
A lo cual Ámbar contesta.
—Hola yo...—
—¡Dime que estás bien porque estoy por volverme loco Lía!—la voz detrás del teléfono se notaba enojada y sobre todo imponente .
Con algo de temor Ámbar respondió –No soy Lía pero estamos yendo para la casa de ella en un taxi —
—¡¡ Mierda!!! Ya voy por ella!— el colgó el teléfono .
–Lía ya vienen por ti.— en la chica recuesta la cabeza en la ventanilla aun dejando caer sus lagrimas, Ámbar toma su móvil para avisar que hoy no va poder ir a trabajar, que mañana firma la sanción ya que en su trabajo son muy estrictos al ser una casa de cuidados de adultos mayor .
En eso que van el taxista dice —Señoritas creo que un auto nos sigue —en eso Ámbar y Lía miran hacia atrás y si, es el mismo auto .
—Yo no quiero problemas, las dejaré en la gasolinera que está más adelante —
—No! no señor por favor ...—
— Maldito cobarde — le dice Ámbar mirándolo por el espejo retrovisor .
En eso el taxi se mete para la gasolinera y el auto sigue por la carretera Lía y Ámbar bajan rápido sin pagar luego de que Ámbar le gritara que por cobarde no le pagaría .
3 camionetas frenan en seco detras de ellas, Ámbar no sabe para dónde salir corriendo con la chica.
Pero está la toma de la mano y le dice .
— Tranquila están conmigo .— la chica no termina de decir eso que un hombre baja, nervioso e iracundo, la toma del rostro al ver su labio roto comienza a temblar, la rabia se nota en las venas marcadas de su manos y brazos.
apenas el la toca la chica se desvanece en sus brazos, como si suy cuerpo supiera que ya esta a salvo y se rinda despues de todo lo que paso
Ámbar toma sus cosas con las de la chica y un hombre que parece guardaespaldas se le acerca — Tu ayudaste a la niña Lía—
— Si... no sé qué pasó pero toma sus cosas yo debo... —en eso que Ambar quiere darle las cosas al hombre para ya poder irse la camioneta frena y baja el vidrio, el hombre que tomó en brazos a Lia da la orden— Ella vine con nosotros —Ámbar abre los ojos como platos al oirlo, ella solo quería ayudar y eso es lo que hizo.
—No no iré a ninguna parte, ella ya está bien y ...—
—No fue pregunta Roto súbela — Sin más este hombre la toma del brazo y la sube a otra de las camionetas por más que Ambar gritaba y hablaba como loca nadie le decía nada, solo veía que cada vez se metían más adentro en la carretera y más se adentraba en la Obscuridad.