No son simples gritos
— Ella va dormir —le digo a la señora ya que le dimos tranquilizantes ya que estaba muy angustiada y adolorida.
— Señorita le voy a traer ropa seca, espere aqui.— la señora se marcha y yo dejo todo lo de botiquín en el baño. Lavo mis manos y miro a la chica boca abajo en su cama, cara, llena de lujos pero vacía a la vez.
La señora entra rápido, me da un pantalón deportivo n***o y una camiseta negra entonces entro al baño y me cambio.
Al salir veo un hombre de rodillas junto a la cama de la chica, su cabeza está sumergida en las sábanas que caen a la orilla de la cama, cubren a la chica pero lejos de tocarla el aprieta con rabia las mismas solo noto como su espalda sube y baja y apenas a se escucha un quejido pero logro distinguir el llanto en el.
Me acerco con cuidado, el dolor se respira en el dormitorio.
Mi mano toca suavemente su hombro para consolarlo, pero su mano toma mi muñeca con brusquedad,levantandose y haciendo que quedemos enfrentados.
Debo mirar hacia arriba al ser más alto que yo, más grande que yo, más todo que yo.
Quiero soltarme pero sin mediar palabra el me saca de la habitación casi arrastras.
Al salir camina escalera abajo aun sosteniendo mi muñeca –¡Suelame me lastimas!— me quejo.
Los guardias nos miran como si superan que estoy en problemas, aunque parecen acostumbrados ante la situacion, cosa que me asusta aun mas.
Me mete a lo que parece un despacho, al entrar patea una caja fuertemente y me suelta, tambaleo y debo mantenerme fuerte para no caer.
—¡¿Pero que le pasa?!—
El golpea el escritorio y apreta sus puños haciendo que los nudillos le queden blancos, levanta su rostro para dejar ver su cara mojada de lágrimas y sudor, una mezcala que pocas veces he visto.
—Dime ahora quien le hizo esto a mi hermana... —
Él me habla bajo y a la vez calmadamente pero su tono es casi macabro.
—Solo...solo la ayude cuando casi...—
—¡Dime!— otro golpe seco en el escritorio
—¡No me grite!— lo miro firme, no se de donde saque la voz ya que estoy mas asustada que la mierda pero debo afrontar esto ya estoy metida en algo que nadie me mandó.
—Y-yo debo irme a trabajar y ...— no tiembles Amabar finje valentía
—Nosaldras de aquí hasta que me respondas... y te digo que estoy siendo muy paciente al volver a preguntar—
Sus ojos se conectan con los míos, sé que sufre pero no sé si pueda ayudar más de lo que he hecho.
— Le diré lo que pasó y todo lo que sé y de verdad siento mucho lo de su hermana.— intento no hablar tan rapido y ocultar mi tono nervioso mientras le cuento todo lo que se.
Él anota el color del auto y la hora aproximada en que pasó todo .
— Me puedo ir?— mi vos sale baja y dulce, creo que él ya tuvo suficiente también.
En eso el camina alredor del escritorio, estoy sentada y lo veo caminar hacia mi, esta roto, si de algo se en esta vida es de gente rota.
—No me diras nada mas? tu eres tan buena que ayudaste a una chica por nada—noto la ironía en su voz, cosa que me irrita— como se yo que tu no tienes nada que ver en esto?— dice inclinandose hacia mi, sus ojos clavados en los mios tratando de descifrarme.
El ya esta casi sobre mi entonces lo empujo y camino hacia la puerta pero el me alcanza y coloca su mano en ésta para que no la pueda abrir, quedo debajo de el acorralada entre su imponente cuerpo y la puerta, levanto mi mirada y no puedo contener las lagrimas de terror.
—Que tal si te hago lo mismo a ti?..—su voz rasposa muy cerca de mi oido hace que todo mi cuerpo se estremezca, asi es como pasará? asi es como terminaré ?
—Yo...—el inala mi aroma y se aleja, me quedo repirando agitada y el mueve sus cejas en un gesto indicandome que puedo salir de ahí.
— Descansa, ya Lupe te preparó una habitación y mañana cuando amanezca uno de los chicos te llevará a tu casa.— apenas termina salgo de allí, en eso mi móvil suena de nuevo, sin darme cuanta lo tenía en mi ropa .
Es mi jefe, cuando voy hablar él me lo quita de la mano en un movimiento rapido, no sé en qué momento salio destras de mi.
— Bob? Soy Marcus Loker... sí, mañana se reintegra sin falta.— el cuelga la llamada y nota mi mirada desconcertada
—Conoces a mi jefe?— pregunto
— Te corrijo— dice mientras extiende su mano hacia mi devolviendome el movil— el me conoce a mi, ahora ve descnsa — lo miro y en mi interior le agradezco, ya que ahora mi cabeza no está para trabajar.
Me encamino a la escalera, quiero alejarme de el pero antes de salir escucho.— Gracias.— apreto mis labios sl oír un tono de voz tan distinto al de hace un momento en el despacho, mi corazo se aprieta y siente pena por el pero sigo mi camino sin darme la vuelta para verlo.
Salgo y voy donde me indica Lupe, en la habitación está todo listo en una bandeja con comida y jugo, cosa que agradezco ya que tengo hambre.
Lavo mis dientes después de comer
Me meto en la cama pero no puedo dormir .
paso horas girando en la cama tratando de conciliar el sueño, no paro de pensar en lo mal que esta esa chica, en que momento me meti en esto, que hago aqui. Pero tampoco paro de pensar en el, su dolor y rabia eran notorios todo el tiempo, como un hombre tan grande e imponente podria verse tan desarmado ante el dolor de su hermana.
Me levanto y me sirvo agua, creo que si ahora tomára algo frio me ayudaría a dormir.
Abro la ventana, está da a un pequeño balcon que deja ver una hermosa piscina con escasa luz, solo puedo alcanzar a notar un punto rojo de luz que baja y se desvanece para luego soltar humo.
Cuando acomodo mis ojos veo que es el, esta fumando sentado en el borde de la piscina con sus pies sumergidos, una botella a su lado describe perfectamente la escena.
cuando aparto la mirada para volver a la cama escucho un chapuzon seguido de un frio silencio, trato de ignorarlo pero cuando regreso a la ventana para verlo esta ahi, bajo el agua, inmovil y sin intencion de salir, burbujas salen a la superficie mientas el parece hundirse cada vez mas.
Una deseperación comienza a instalarse en mi pecho y sin pensarlo corro escaleras abajo, en el camino todo está pagado y no veo a nadie, no hay guardias ni nadie que pueda haber escuchado lo que paso.
Sigo corriendo sobre un pasillo de de vidrio que conecta con la piscina dejandome ver como el sigue ahí
al llegar no titubeo en saltar y sumergirme, el flota en el agua y lo tomo para sacarlo pero sin saber porque el pone resistencia y no quiere salir, me quita y comenzamos una lucha bajo el agua, ya sin poder contener el aire subo y él sube detrás de mí .
—¡Estás loco ! ¡ Cres que así resuelves algo!— digo agitada por el esfuerzo fisico que acabo de hacer al intentar levantar su cuerpo tan pesado, en cambio el parece confundido.
— De que hablas ?— dice con le seño fruncido mientras se quita el cabello de la cara, un gesto tan insulso que me hace temblar
— De que intentaste ahogarte y dejar a tu hermana sola, muy cobarde de tu parte pero...—
Voy a bracear para salir y el me toma del brazo y me lleva hacia el.
— Cobarde?— dice con su rostro cerca del mio, desde esta distancia puedo ver como las gotas de agua recorren su rostro, sus cejas negras y abundantes, nariz recta y masculina, o sus ojos que me ven fijamente— Eso cres que soy? acaso porque me viste llorar crees que soy débil y cobarde?..— Su agarre se volvia mas fuerte, intento soltarme pero esto lo hace peor.
— Suéltame solo pensé que estabas en peligro y...—
—Y? Que venías a salvarme? acaso crees que necesito que me salvara una loquita como tu.— el me mira a los ojos, es tan despectivo que se a lo que se refiere, levanta mi brazo y mira mi cicatriz,en ese momento me zafo para salir del agua pero el me vuleve a llevar hacia a el, sus manos estan en mi cintura aunque es el agua que me sostiene siento como el aprieta mi cuerpo contr el suyo.
Mi pelo mojado cae sobre mi rostro y en un gesto lento con su nariz el se abre paso entre mi cabello, debo repirar ondo para enteder que esta pasando.
Solo se que mi cuerpo no me reponde y quiero salir de aqui lo mas rapido posible, pero como si se tratara de un iman, no puedo hacerlo.
—Que haces?—sus labios son rojos, de cerca se ven carnosos pero medianos, sus ojos son de un color que ahora mismo jamas vi y sin mas mi mente no entinde porque lo miro con tanto detalle.
—Quiero irme a cas... solo eso.— es lo unico que sale de mi boca .
—Que haces aqui ahora? no deberia ser asi...—creo que esta muy tomado porque nada de lo que dice es logico.
—Como deberia ser entonces.— Parece que yo tampoco se lo que digo aunque este completamente sobria
—Asi...—su mano va a mi rostro, otra a mi nuca y sus labios a los mios
Su lengua juega un juego peligroso con la mia, la dulzura de sus labios son casi bofetadas las cuales podrian considerarse tortura. En eso un movil sonó y me despego de el casi como si la relidad me gritara estupida en la cara.
Salgo del agua casi como si de un maraton se tratara
Camino mojada hacia adentro pero escucho como el sale del agua antes de que pueda entrar
—Te queda muy bien mi ropa...loca.—
Me paro y miro mi ropa y si, sin dudas es de él, es negra como su alma y ahora mismo se pega a mi cuerpo, me giro y voy hacia él, me quito la ropa quedando solo en ropa interior.
— Para que no te queden dudas de lo loca que estoy imbecil — le digo para luego tirarle el bollo de ropa mojada en la cara
Con la poca firmesa que m queda camino a lo bque se supone que seria mi habitacoion esta noche, lo era porque no pienso quedarme un segundo mas aqui.
me freno al sentir como me envuelve en una toalla por detrás, sus grandes brazos cubriendo mi cuerpo
— Lo siento...—Escucho detrás de mí, su frente está sobre mi cabeza y puedo sentir su pecho mojado recostado contra mi espalada
Agitada y aún un poco enojada no digo nada.
— Hace mucho tiempo no le digo esto a una mujer y hoy en cuestión de horas lograste que te diga Gracias y Lo siento —
Voy a dar un paso para salir de allí de una vez, estoy desnuda envuelta en una toalla con un desconocido abrazándome por detrás, suficientes razones para querer salir corriendo.
— No sé si pueda escuchar lo que ella me va decir mañana...—me giro para ver su rostro, sus ojos rojos me dicen que está llorando .
— Llora todo lo que quieras, ve a un lugar y solo grita, rompem haz lo que te haga sacar esto que tienes guardado pero mañana frente a ella solo hazle sentir que puede con esto y más. Tú eres todo lo que ella necesita, tú eres su mundo.—
—Y mi mundo?—pregunta el en un hilo de voz—¿Quien es mi mundo?—
Nos miramos y yo no puedo responderle, yo tampoco tengo a alguien que sea mi mundo.
Lo acabo de perder hace unas horas, somos dos sin mundo.