—Samuel ¿cómo has estado? —Pregunte tomando asiento frente a él.
—Muy bien —Respondió con una sonrisa — ¿dónde está Aiden? —
—Ocupado —Respondí simplemente — ¿por qué? —
—Simple curiosidad —Lo mire con seriedad, no me caía nada bien, y peor cuando estaba tras mi esposo —…¿no vendrá? —
—Dejemos algo en claro —Me levante y me acerque a él —…Aiden es mi esposo y no me gusta para nada tu interés en él, es hostigoso y muy malo en la cama pero definitivamente no me agrada que vean lo que mío —
—Tranquilo, hombre —Se levantó y quedamos frente a frente —…deberías de estar más atento a él si no te gusta que otros le presten más atención de la que deberían —Me dijo y sonrío, juro que voy a borrar esa maldita sonrisa de su cara — mira que tu esposo no es una santa paloma, y le gusta la atención que le da cualquier tipo que esté dispuesto a metérselo —
Solté una carcajada secamente, este hijo de su puta madre se ha ganado una muerte muy pero muy lenta y dolorosa por atreverse a hablar de esa manera de Aiden.
—No te preocupes por eso, yo me encargo de él sin ningún problema —Le dije — a Aiden siempre le ha gustado la atención de los demás —
—Sí, se nota mucho que le gusta mucho cualquier atención que le de cualquiera —Se río — pero bueno, ¿hablaremos de negocios? —
—Claro —Volví a mi lugar — ¿qué es lo que quieres de Smith Corporation? —Pregunte.
—Como bien sabrás de mis empresas son de ámbito de entretenimiento, cada mes realizamos un casting para el ingreso de nuevas traines —
— ¿Solo chicas? —
—Sí, solo chicas —Respondió con una sonrisa, la cual provoco asco en mi —…las chicas son más fáciles de…controlar —
O manipular y chantajearlas, más bien.
Asentí a sus palabras como si estuviese de acuerdo a sus pensamientos.
—Vuelvo a preguntar —Dije mirándolo con seriedad — ¿qué es lo que quieres de mis empresas? Smith Corporation no tiene ninguna relación con el mundo del entretenimiento —
—Pero tienes contactos —Me respondió — tu puedes ser un intermediario con tus socios para que ellos quiera invertir, a parte, si decides hacer una inversión te daré un cierto porcentaje de ganancias —
— ¿De cuánto estamos hablando? —Pregunte — ¿cuánto es lo que quieres que invierta y de cuál porcentaje estamos hablando? —
—$50,000.00 de dólares —Respondió — con un 15% de las ganancias —
No pude evitar reírme ante su propuesta.
— ¿Acaso me crees imbécil? —Le pregunte poniéndome serio de nuevo — quieres que invierta 50 de los grandes en tus empresas y piensas solo darme el 15% de las ganancias —
—Bueno…puedo darte el 20% —
—El 80% —
— ¿Qué? Pero…—
— ¿Quieres que invierta o no? —Pregunte interrumpiéndolo — te doy esos $50 millones que quieres pero debes de darme el 80% de las ganancias, tómalo o déjalo —Lo mire con seriedad —…el tiempo apremia, Samuel …y tengo otras rSilveriones y a otros socios que atender, así que decide —Me encogí de hombros después de unos segundos de silencio, me levante — entonces olvídalo —
—Está bien, está bien —Se levantó y extendió su mano — acepto el trato —
—Bien —Pase de largo ignorando su mano, abrí la puerta de mi oficina y lo mire —, tengo otros socios que atender, retírate —
—Mañana…—
—Yo te haré saber cuándo y dónde firmaremos el contrato —Le interrumpí — que te quede claro, Samuel …yo decido todo, no tú ¿entendiste? —
Samuel solo me miro y asintió. Tomo su saco y salió de mi oficina, cerré la puerta y fui hasta mi escritorio. Tome mi celular y marque el número de KangTa.
—KangTa —Salude sentándome y girando mi silla mirando la gran ciudad de Londres.
—Silver —
—En un par de días tendrás la cabeza de Samuel Larren —Le dije —, aunque no sé si te importaría mucho si me divierto con él antes —Sonreí de lado.
—Claro que no, hombre…todo tuyo —Escuche su risa a través del celular.
—Bien, entonces estamos en contacto —
—Claro —
Corre la llamada.
“Samuel , Samuel , no sabes que lo que te espera, el tiempo se te está agotando”
***•••***
Estacione el auto, y Zachary se acercó a mí.
— ¿Qué sucede? —Pregunte.
—El señor está en la habitación —Me dijo con preocupación, fruncí el ceño confuso.
—No es extraño —Le digo.
—Es solo que…—
—Zachary, habla de una puta vez —Gruñí enojado — ¿qué pasa con Aiden? —
—Es solo que prometí no decírtelo, Silver —Alce una ceja, debía ser algo importante. Zach me estaba tratando de tú y me llamo Silver.
—Zachary, no le diré nada a Aiden de lo que me digas —
—Bien, hace un par de días fuimos al orfanatorio Sapphire y hoy le han llamado —Murmuro.
—Oh no —Suspire.
—Rechazaron su solicitud de adopción de nuevo —Murmuro — Aiden se ha encerrado en la habitación desde la tarde que recibió la llamada y no ha querido comer nada —
—Gracias, Zach —Dije.
Pase a su lado, y entre a la casa. Todo estaba muy silencioso, se notaba el estado de ánimo que tenía Aiden, él le daba vida a todo esto.
Llegue a la habitación, y toque tres veces, muy estúpido porque es mi habitación, pero sé que a él no le gusta que lo vea mal.
—Amor —Llame.
—Adelante —Su vocecita llego tan suave que traspaso hasta que llego a mi corazón, se escuchaba muy dolido.
Abrí la puerta, y la cerré cuando pase. Aiden estaba acostado dándome la espalda en posición fetal.
—Cariño —Dije suavemente, me senté en la orilla de cama y puse mi mano en su espalda acariciándolo.
—Fue muy estúpido ilusionarme —Murmuro con la voz rota —…era obvio que no nos iban a aceptar para que adoptáramos, la sociedad es una mierda —
—Mi amor —Murmure, Aiden se sentó y me miro con sus ojitos vidriosos y su nariz rojita, quién lo mirara ahora no podría creerme que este hombre es muchísimo más grande de edad que yo.
—Es muy doloroso —Murmuro con la voz rota — quiero un niño para llenarlo de mucho amor y…—Se quedó callado mientras lloraba.
—Tranquilo, mi amor —Lo abrace, Aiden sollozo mientras se aferraba a mí —…el niño indicado para nosotros no ha llegado aún —Murmure — hay muchos más orfanatos en Londres, cariño —Acaricie su espalda —…prometo que tendremos un niño ¿sí? —Bese su frente, mientras seguía consolándolo.