— Quita esa cara, cariño —Me dijo pasando a mi lado.
— No puedo creer que me hayas convencido para hacerte parte de este trabajo —Digo.
— Es porque eres demasiado débil cuando piensas con la otra cabeza —Susurra en mi oído, antes de morder mi mandíbula y alejarse moviendo su cadera, me mira sobre su hombro y me guiña el ojo.
Entramos a Burning Sun. Algunas miradas se clavan en mi precioso esposo y trató de mantener la calma. Caminamos hasta llegar a la zona VIP en dónde nos encontramos a Samuel Larren.
— Buenas noches —Habla Aiden con una sonrisa en sus labios.
Samuel se levanta y arregla su traje mirando idiotizado a mi esposo. Estira la mano y Aiden la toma sin borrar su sonrisa, y bufo fastidiado.
— B-buenas noches —Carraspea — soy Samuel Larren —
— Lo sé, he escuchado mucho acerca de ti —Aiden suelta su mano, y me mira — él es Spencer Smith—Me presenta.
— Oh señor Smith un gusto conocerlo a usted y a su esposo —Murmura mirando de nuevo a Aiden.
— Zachary —Llamo tratando de calmarme — encarga lo mejor de la casa, está noche invito yo —.
— Si, señor —
— Por favor tomen asiento —Nos dice y su mano va a la cintura de Aiden, quién solo ríe.
— Gracias, por cierto soy Aiden —Se presenta — olvide mencionarlo —Le guiño el ojo.
¿Cómo me deje convencer para que hiciera esto? Tomo el pequeño vaso y bebo de un solo trago el líquido. Debo calmarme y pensar con la cabeza fría.
— He escuchado que has abierto ya varias microempresas —Comienzo a hablar —...como debes de saber Smith Corporation es una empresa con bastantes ingresos y me gustaría invertir un poco de mi capital para crear más microempresas —
— Claro ¿de cuánto estamos hablando? —Me pregunta.
— Directo ¿eh? —Aiden habla llamado su atención de nuevo — veo que eres de esas personas que saben lo que quieren en su vida —
— Así es —Lo mira de pies a cabeza — y cuando quiero algo, no descanso hasta tenerlo —
— Ambicioso —Susurra, y veo perfecto como le guiña el ojo — me gusta —
Cuenta hasta mil, Spencer...
No pierdas la calma...
Es sólo actuación...una maldita actuación...
— Deberíamos de encontrarnos en mi oficina para hablar de negocios —Le digo — también tengo una gran propuesta para ti, estoy seguro que no rechazaras —
— Sería un placer visitar Smith Corporation —Dice - pero por ahora dejemos de hablar y divirtamonos, cuando nos rSilveramos luego podemos conversar acerca del dinero y todo eso —
— Me parece perfecto —Digo con una falsa sonrisa.
— Entonces brindemos por la pronta negociación entre Smith Corporation y Empresas Oh —Alzó su copa.
Aiden hace lo mismo y le sonríe cuando sus copas chocan, le trato de sonreír también.
— Su esposo es una verdadera joya —Me dice cuando Aiden se levanta para ir al baño.
— Si —Murmure — aunque es muy aburrido en la cama —Digo arrecostandome en el respaldo del sofá.
— No lo puedo creer —Murmura — sabes, tengo un par de amigas con las cuales te puedes divertir un rato —
— ¿En serio? —
— Claro —Sonríe más ampliamente — tú sólo dime cuando y yo las traigo para ti —
— Sólo tengo un problema y es Aiden —Tomó otro trago — me sigue a cualquier lado, se pega a mi como un chicle —Murmuró.
— Puedo ayudarte —Suelta emocionado — yo podría entretener a Aiden y tú le inventas algo para escaparte —Dice.
— ¿De qué hablan? —Aiden llega de nuevo y toma asiento.
— De nada importante —Responde con una sonrisa, que deseo borrarsela con todas mis fuerzas.
Hablamos un par de horas más, en las que me contuve para no sacar mi arma y meterle dos tiros en la cabeza a ese imbécil por estar coqueteando con mi esposo sin vergüenza alguna.
***...***
— ¿Así que soy aburrido en la cama, cariño? —Me pregunta mientras me monta, mis manos están esposadas en el respaldo de la cama.
— Ahhh Aiden —Mi pene es deliciosamente apretado por sus paredes internas —...bebé, por favor...suéltame —Suplico — quiero tocarte —
— Spencer...mmm...ah tan grande —Sus movimientos se volvieron más rápidos.
De mi boca salían jadeos, gemidos y maldiciones. Y es que ver a Aiden montarme es una de las mejores imágenes que pueden existir. El sudor recorre su rostro, su cuello y las gotas de sudor llegan hasta su pecho dónde se van deslizando por todo su delicioso torso.
Uno sus labios en un beso salvaje sin dejar de moverse, mordió mi labio inferior.
— Ahhh —Eche la cabeza hacia atrás dejando a su merced mi cuello, sentía sus labios besando y succionando dejando marcas — Aiden, por Zeus...ah si —
— Ahhhh Spencer, ahhh...—Gemia en mi oído — no voy a aguantar mucho más tiempo —Susurra.
— Córrete para mi, cariño —Le dije con la voz ronca.
Sentí mi pene ser apresado por sus paredes, y se corrió manchando mi abdomen y el de él. Con un par de embistes más llegué al mío.
— ¿Soy aburrido? —Volvió a preguntar.
— Samuel es un chismoso —Murmure y me reí secamente — al idiota le encantaste tanto —
— Y yo tenía razón —Me dice con una sonría — mientras tú encuentras la manera de acabarlo, yo lo distraere —
— Es un pésimo plan —Le digo — detesto que te vea de esa asquerosa manera, y detesto que tengas que ser dulce con ese pervertido —
— Es sólo actuación, recuérdalo —Me dice.
— Samuel conseguirá un par de amiguitas para mi la próxima vez, ya que mi esposo no me satisface en la cama —Digo — ¿debería aceptar verlas? —
— Cariño si tú tan siquiera te atreves a respirar cerca de algunas de esas zorras, te corto el pene ¿entiendes? —Me pregunta y roza mis labios. — tu pene sólo tiene que entrar en mi agujero, en ningún otro —
— Eres tan sucio para hablar —Le digo.
— Mmmm y a ti te encanta —Me dice — tu rico pene esta despertando de nuevo —Se mueve en círculos.
— Suéltame ahora —
Ríe pero hace lo que le digo, cuando mis manos son libres las llevo a su cintura y le doy vuelta, sus piernas se enredan en mi cadera. Uno nuestros labios y saco la mitad de mi pene para luego embestirlo con fuerza. Aiden gime alto mi nombre, y sus manos van a mi espalda arañandome.