Capitulo 6

1253 Words
— Cálmate, Spencer —Joshua puso sus manos en mis hombros haciéndome un masaje.  — No puedo calmarme —Respondí — no puedo creer que estuviera con ese imbécil —Apreté mis puños. — Disculpa que te lo diga pero Aiden está actuando de manera muy inmadura —Me dijo —...mira que salir con otro sólo porque estaba enojado contigo —Negó con la cabeza —, debería de comprender que no siempre tiene porque acompañarte y es lógico que me hayas llevado porque conozco más a Sooman que él, sé cómo trabaja — — Joshua —Interrumpí quitando sus manos y levantándome — ten cuidado con tus palabras, Aiden no es ningún ingenuo y se perfectamente que él podría hacer mucho mejor lo que tú haces — — Ya, disculpa...no quise que malinterpretaras mis palabras —Dijo tomándome del brazo — es tarde para que te vayas, mejor quédate está noche...puedes dormir en la habitación de invitados — — No te preocupes, Joshua —Le dije apartando su mano sin brusquedad —...tengo que hablar con Aiden — Me despedí y salí de su departamento. Subí al ascensor, me cruce de brazos mientras escuchaba la estúpida melodia que se ponía. Cuando las puertas se abrieron dos hombres con trajes negros se encontraban apuntandome con un arma cada uno. — Silver —Lo mire sin inmutarse un poco. — No sé quienes son ustedes, pero si no quieren acabar en un maldito hoyo en el cementerio es mejor que...— — KangTa te manda saludos — — El viejo KangTa —Me cruce de brazos — ¿cómo le va su vida en las calles? — — Tiene un trabajo para ti — — Trabajo solo —Dije, y trate de pasar sin embargo me detuvieron —...es mejor que quites tus manos de mi, ¿sabes cuánto cuesta este traje? —Pregunte — más de lo que ganas en toda tu vida —Aparte su mano. Lo último que sentí fue un fuerte golpe en la cabeza. ***...*** — Hasta que despiertas, Silver —Escucho al abrir los ojos. Frunzo el ceño y me levante. Notando a KangTa sentado en un sofá tranquilamente. — Gran manera de hacerme venir —Digo con sarcasmo. — Si no quisiste a las buenas —Se encogió de hombros —...tengo un par de negocios que quiero hacer contigo — — Te diré lo mismo que les dije a tus hombres, trabajo solo — — Es una lástima —Se levanta — habríamos hecho muchos millones — — ¿De qué hablas? — — No sé si has escuchado hablar de Samuel Larren — — Claro, el heredero de la familia Oh, ha hecho crecer su empresa a pasos agigantados a pesar de que apenas ha estado dos años — — Pues el joven e "inteligente" empresario ha estado jugando sucio, en Burning Sun han conseguido que varias personas inviertan a cambio de...— — Drogas y prostitutas —Termine sus palabras, ahora todo tiene sentido. Era demasiado bueno para ser VERDAD. Samuel  ha crecido debido a los tratos chuecos que ha hecho. — No son prostitutas —Me dijo — son chicas que tienen un sueño, y Samuel  les hace creer que les dará un contrato en su empresa y las hará famosas — — Vaya hijo de petra —Murmure — aún así...¿qué tengo que ver en esto? — — Quiero que lo saques del mapa, haz que su maldita empresa quiebre...eres el mejor y sé que podrás hacerlo —KangTa me dijo, chasqueo los dedos y un hombre dejó un maletin frente a mi — es un pequeño adelante...— Silbe y tome el fajo de billetes de 100 dólares. Sonreí. — Es muy tentador —Dije — pero dime la verdadera razón del porqué quieres sacar a Samuel Larren del mapa —Puse mis brazos sobre mis piernas y me incline hacia él — porque no creo que sea por lástima hacia las chicas, no me creería tu repentino cambio a buen samaritano cuando has hecho cosas peores — — Muy inteligente — — Por algo soy el mejor en lo que hago —Conteste — así que habla — — El hijo de perra se metió con la persona equivocada —Se levantó y fue hasta una mesita sirviéndose un vaso con whisky— ¿gustas? —Me ofreció, negué rodando los ojos. — Habla o me largo, tengo un pequeño detalle que debo arreglar —Dije levantándome. — Samuel Larren hizo creer a mi hija que la haría famosa — — Wow...¿tienes una hija? —Pregunté sorprendido. — Tenía una hija —Me puse recto y me cruce de brazos, esas palabras sólo significaban una cosa —...mi linda Rose se suicido por culpa de ese desgraciado — — Yo...lo siento —Murmure. — Mi hija fue drogada y abusada sexualmente por unos hombres en Burning Sun —Me dijo con la voz dura — destruye a ese hijo de puta y te pagaré la cantidad que quieras, sólo tienes que traerme la cabeza de Samuel Larren — — Te mandaré mi número de cuenta más tarde —Conteste — ahora me voy, como te lo he dicho antes...debo solucionar un asunto — ***...*** Llegue a casa y mire a Zachary con algunos de otros de nuestros empleados jugando cartas. — Zach ¿dónde está el señor? — — En su habitación —Me respondió sin mirarme —...y está furioso — Asentí. Y subí las escaleras adentrandome a la casa. Llegué al pasillo y fui hasta la habitación. Abrí la puerta, y me tomó solo un par de segundos en volverla a cerrar, escuchando algo chocar contra la madera haciéndose pedazos. — ¡Largate de aquí, Spencer! — — Yo también te extrañe, cariño —Hable con algo de sarcasmo. Escuche unos pasos y la puerta ser abierta. — No te quieras hacer el graciosito conmigo, mono de pacotilla —Me dijo y trato de cerrar sin embargo lo impedí y entre a la habitación — ¡fuera de aqui! — — No, hasta que hablemos —Dije — te estás comportando muy inmaduro, Aiden — — ¿Inmaduro? —Soltó una carcajada seca — no me digas...Joshua te lo dijo ¿o me equivoco? — — No...bueno si —Murmure — pero tiene razón — — ¿Perdona? —Pregunto mirándome con el ceño fruncido — ¿qué acabas de decir? — — Realmente estás actuando de una manera muy infantil e inmadura —Respondi — fue solo una cena, Aiden —Le dije — mejor dime, ¿¡qué demonios hacías con Simon!? — — Divertirme —Se encogió de hombros — somos...amigos —Sonrío dándose la vuelta y sentándose en la cama, se cruzó de brazos — si no tienes más que decir...vete de mi habitación — — Te prohíbo volver a ver a ese tipo —Me acerque con pasos lentos. — ¿Quién te crees? ¿Mi dueño acaso? — Tomé sus manos, poniéndolas sobre su cabeza haciendo que se acostara en la cama. — ¡Suéltame mono de pacotilla! —Trató de soltarse sin lograrlo. — Eres mío, Aiden —Murmure rozando nuestros labios — y voy a recordártelo —Dije antes de besar sus dulces labios. Se resistió al principio pero le tomó solo un par de segundos para corresponderme con la misma intensidad. Amo cuando mi dulce esposo se convierte en un tigre en la cama...          
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD