Simón avanzaba por el pasillo apoyándose contra la pared, los recuerdos aún fragmentados y el cuerpo temblando por dentro. Cada paso le costaba. Jane iba detrás de él, vigilando cada sombra, cada puerta entreabierta. Beltrán lideraba, con Mila a su lado, su mirada concentrada como la de un depredador en medio de la cacería. Las luces parpadeaban. La estructura parecía inestable. Habían activado algún protocolo de autodestrucción parcial durante el rescate. Solo quedaba llegar a la superficie, cruzar los túneles de evacuación y salir a la zona neutral. Estaban tan cerca. Pero el tiempo tenía otros planes. De las sombras surgió una figura. Un hombre vestido de n***o, rostro cubierto por una máscara que parecía tejida con fragmentos de piel y metal. Se movía como un espectro. —No... —susu

