Ecos del fuego y del metal

778 Words

Simón volvió a abrir los ojos. Esta vez no había cama, ni luces blancas, ni voces tranquilizadoras. El mundo se había reducido a metal frío bajo su espalda y el eco lejano de pasos. La emboscada había sido repentina. El Asesino Tres lo había separado de Beltrán y Mila con precisión quirúrgica, como si conociera cada hábito de movimiento de todos ellos. Jane respiraba agitada a su lado, un corte profundo en su mejilla y sangre en su camisa. Habían rodado por una escotilla de evacuación que se cerró detrás de ellos, atrapándolos en un corredor estrecho. Simón intentó incorporarse, pero su cuerpo aún sentía los residuos del control neuronal al que había sido sometido. —No te muevas —susurró Jane—. Está cerca. El Asesino Tres era distinto a los anteriores. No tenía rostro. Era una figura en

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD