Kai Habíamos tenido unos días espectacularmente tranquilos, lo que me permitió seguir con mis negocios, lo que más bien ahora creo era que, ella nos estaba estudiando para poder emprender la huida. Pensé que ya había quedado claro que no podíamos bajar la guardia ante esa mujer, todos sabían y conocían los alcances de sus capacidades. Solo le bastaba segundos para cegar la vida, al menos en esta ocasión solo los noqueo, pero perfectamente pudo haberlos matado. Tenerla entre mis manos me hizo pensar lo frágil que era, no parecía tan peligrosa, con una mano logre sujetarla, por supuesto que utilice la sorpresa como mi primordial ventaja. Meditando sobre lo acontecido me parecía que jamás espero verme aquí, lo que funciono perfecto para incapacitarla. Un trabajo que me costó, porque s

