Kiara —Es extraño, nunca había escuchado de alguien que pudiera expandir su don de esa manera — comentó Lucía una vez que le conté lo que sucedió mientras estaba en el mundo onírico. Resulta que mientras me encontraba en ese mundo, Lucía estaba desesperada por despertarme. Según sus palabras, estaba completamente inmóvil y mi respiración se volvió muy débil. Además, tuve algunos episodios en los que mi corazón comenzó a acelerarse peligrosamente. Apenas logré despertar, me hizo beber cinco infusiones diferentes para ayudarme a recuperarme. Fue algo que me ayudó mucho, ya que nunca me había sentido tan agotada después de usar mi don. Todo esto me hizo darme cuenta del peligro al que me enfrenté, y la importancia que tuvo haber salido de aquella pesadilla. —Tal parece que tu abuela no se

