Kiara — Se que es mucho para procesar, pero ¿crees que podríamos hablar un rato? — le pregunte a Rowan que a duras penas asintió estando de acuerdo. No había dicho nada desde que salimos del refugio y regresamos a la posada para ir en busca de las pocas cosas que traíamos con nosotros. Nos iríamos en la noche, no era seguro estar en el pueblo, pero el próximo destino dependía únicamente de Rowan. Me adentre en su habitación notando que la cama no tenía sabanas, debido a que estas se encontraban en el suelo, igual que en aquella celda donde ha tenido que vivir por tantos años. Iba ser difícil para él poder comenzar a ver por su cuenta que merecía otra vida, que ese no era el único camino y no tenía que hacer lo que otras personas querían. Este era el momento para que tomara el control d

