Richard.
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Me despierto por la alarma y la tengo a Martina encima, se cruzó anoche a mi cama y no hay caso de que duerma una noche entera en su cama, se cruza a cualquier hora, lo único bueno es que ahora llega Sol y se acuesta con ella y le dan unas horas mas porque me gusta que desayune y Sol le hace unos tremendos desayunos, miro por las cámaras como se divierten juntas, Sol es una chica muy buena con mi hija, ella no sabe pero tengo cámaras donde veo todo y veo lo buena que es con mi hija, cuando me voy ella llega, se acuesta a dormir con Marti en mi cama, se despiertan como a las nueve, desayunan, limpia la habitación de Marti con su ayuda porque le dije que la haga ayudar asi va comenzando a hacer sus cosas, deja la cocina limpia, le ayuda con las tareas, le da de comer y la lleva a la escuela, después yo llego, lavo la ropa, limpio o acomodo lo que queda y voy por ella, porque ella solo hace las cosas de Marti, nada mas, aunque la baña y peina le busco la ropa de la escuela, va a una escuela publica asi que tiene guardapolvo no uniforme, asi que le acomodo su ropa y calzado, aunque me di cuenta estos días que esta comenzando a elegir su ropa.
—Adiós amor. —le doy besitos en su carita y la veo entrar a Sol—. Ya me voy.
—Si, me voy acomodando, casi no dormí, mi mamá pasó toda la noche con dolores de piernas.
—Que cagada, ¿pero va a quinesio?.
—Si, pero es re pofiada. —se saca las zapatillas y ahi ya me voy—. Nos vemos.
—Nos vemos, avísame si falta algo para la comida o si piden.
—Dale, te escribo, nos vemos. —voy al trabajo rascándome la barba re larga que tengo, no me dicen nada, ni Exequiel ni Ernesto, solo Marti se queja por los besos—. Buen día.
—Buen día Richard, —me da la carpetita donde firmo la entrada y veo las entradas de la casa, Yakeline ya esta en la casa—. Que hermosa esa chica nueva amigo. —con la birome paso por la lista de empleados viendo los que están—. Me podrías conseguir el numero.
—Toma... Y mantén tus ojos en su cara y tu polla dentro de los pantalones, una advertencia. —alza las manos alejándose el auto—. Hablo en serio, que no me entere nada porque te vengo a buscar.
—Era chiste.
—No es chiste acosar a una mujer, y tienes novia.
—Bueno bueno, tu siempre igual. —le saco el dedo medio y voy a la casa, entro a la casa por el patio del costado, pero me llevo un tremendo susto cuando la veo parada al lado de la puerta.
—Puta madre, —llegué a pegar un salto del miedo—. ¿Qué haces ahi parada?.
—Estaba esperando que alguien venga para entrar.
—Bien, tengo que darte una llave, —entro abriendo la puerta asi pasa—. Pasa, te enseño la casa.
—Por favor, ¿y qué es lo que voy a hacer?.
—Por aca, ven. —estaba por dejar la mochila en una silla pero le niego—., Esto es el sótano de la casa pero lo reformaron para el servicio, este es nuestro lugar, todo lo que hay aca es de todos, somos cuatro del servicio de seguridad, tu vas a ir conmigo, y esta Ernesto que es el jefe que trabaja con Ana, —asiente viéndome fijo—. Son tres mujeres del servicio domestico, Gloria esta a cargo del servicio domestico, esta Juana que ella se encarga de limpiar aca, y el resto de la casa también junto a Clara, pero ella fue designada para aca, entonces si falta algo se lo dices, me refiero a comida no a cosas materiales porque nadie toca nada, y son mujeres grandes asi que ten cuidado como les hablas, disculpa que te diga esto pero no te conozco.
—No no, tranquilo.
—Bien. —señalo la parte de la cocina—. La heladera es de todos, pero si tienes algo para ti ponle cartel, o tu nombre y nadie lo toca... Ven por aca. —señalo las puertas—. Habitación de todos, baño de todos, y esa es la habitación de Tito, nadie entra ahi porque él vive aca, entonces no entra nadie, solo Juana a limpiar pero después es su lugar privado.
—¿Puedo entrar ahi asi veo cómo es?.
—Ven. —entramos juntos, hay dos camas de plaza y media, un ropero de la pared completa pero cada uno tiene su lugar—. Ahi es mi lugar, allá en la punta de Anna, asi que te quedan estas dos partes para elegir.
—Ese, al lado tuyo.
—Dale, entonces dejas tus cosas asi, ponle un cartel si quieres.
—¿Ese qué tienes tu?.
—Lo hizo mi hija.
—Que lindo, ¿qué edad tiene?. —guarda sus cosas sonriendo.
—Tiene seis.
—Bonita edad.
—Si... Bien, ven que te enseño la casa y te voy contando cómo es el trabajo.
—Te sigo y escucho.
—Bien, vamos... —voy a la parte de la cocina de la casa subiendo las escaleras, porque es alta la casa y lo que vendría siendo abajo esta el área de servicio—. Aca comienza la casa de los dueños, generalmente comemos aca, ellos tienen horarios bastantes ajetreados en las mañanas, Tito con Ana se encargan de Exequiel y Araceli, los jefes... Nosotros de los chicos, son siete. —me mira con los ojos grandes—. Por aca el living y ese pasillo es la habitación de invitados que es de la mamá del jefe y la oficina del jefe, arriba ahora no vamos porque duermen, por aca bajamos al sótano y al área del servicio... Bueno, me quedé en los chicos, la cosa es asi... —bajamos hacia el sótano—. A las siete treinta salimos con los los cinco, los tres mas grandes estan en el secundario y los dos chiquitos a la primaria, pero es el mismo establecimiento, los dejamos, volvemos, comemos algo y la llevamos a Harley y Oddette a gimnasia, ellas se levantan mas tarde de todos porque van de tarde a la escuela, las dejamos y esperamos a Harley para dejarla en pilates en el centro, volvemos a la casa dejando a Oddette y media hora, salimos de nuevo por los chicos a la escuela. —la miro a cada tanto al hablar—. Los dejamos, comemos y volvemos a salir a dejar a Ezem a ingles, vamos por Oddette, por Harley, las llevamos a la escuela, volvemos y ya terminamos.
—¿Al chico quién lo busca?.
—Su papá, Tito como vive aca él trabaja como burro, a la tarde es solo del jefe y Ezem que anda mal en ingles y va a esa clase, no va a durar mucho porque va a venir un hombre a darles clases a tres, a él y los dos mas chicos que les va mal, asi que ahi se calma la cosa de salir y volver... Solo las mañanas son asi y los días de iglesia con la señora, que si Tito esta ocupado tenemos que cubrirlo como llevarla a la radio, el hospital o donde alguna hermana que tenga que visitar, ¿manejas?.
—Si, tengo licencia pero no auto.
—Genial, capas que en algún momento nos debamos separar para cubrir mas espacios y te voy a dar un auto para ti.
—¿Tito es el jefe y se encarga solo de los jefes?.
—Si, esta al mando de todo, su prioridad es la señora, Exequiel asi lo puso, que su prioridad sea la señora, aunque a veces la prioridad son los chicos y ella no sale de la casa, ella es de la casa asi que la vas a ver seguido por la casa.
—Bien, la voy a conocer entonces.
—Si te llena de preguntas no dudes en responder, tu sé natural no mas... ¿Trajiste documentos?.
—Si, tengo hasta la licencia, Marcelo me dijo que lo traiga.
—¿No es tu papá?. —bajamos asi vamos a nuestro lugar.
—Es mi padrastro, me dice hija y yo papá porque me crió desde los cinco años.
—Ah bien, eres la hija, ven... Preparemos el mate, hoy Ana nos hace la pata asi vamos a ver lo del tiro.
—¿Los atacan mucho?.
—Bastante. —saco un yogur ofreciéndole y asiente—. Son muy importantes, una familia importante, sentémonos.
—Si.
—Hoy te hice venir mas temprano para mostrarte la casa, pero a partir de mañana a las siete, de siete a dos de la tarde, y me voy de tema enseguida. —sonrie viéndome fijo—. Exequiel es de la constructora Weishler, ¿sabes cuál es?.
—La verdad que ni idea.
—Bueno, su papá es el dueño, su hermano mayor esta a cargo y él con sus hermanos trabajan ahi, primos, tíos, sobrinos, toda la familia, y es una empresa mundialmente con miles de personas trabajando, y están en la mira, cuatro guardias de seguridad y estamos pensando en mas, que las chicas vayan al gimnasio y diferentes lugares nos complicó la vida.
—Entiendo.
—Buen día. —Tito aparece recién levantado.
—Buen día, —se para estirando la mano—. Yakeline Lorenzo.
—Ernesto.
—Usted es el jefe de seguridad, un gusto.
—Somos con Richard. —como el yogur sin decir nada cuando Yakeline me mira—. Espero te sientas comoda trabajando con nosotros y que estés enterada de las reglas.
—Richard me esta informando de todo señor, pero si quiere decirme una escucho.
—Lo único que voy a decirte es que no acepto parejas entre el personal, que se acuesten sin que interfiera el trabajo si, pero relación formal no. —Yake me mira con las cejas fruncidas.
—No señor, no va a pasar nada, los dos son hombres grandes.
—Bien, vas a trabajar con Richard y escucha, él va a formarte bien.
—Aprendo rapido señor, y gracias a los dos por tomarme sin tener experiencia.
—No hay problema, no creas que porque eres inexperta vamos a hacer diferencias, eres importante igual que todos... Bien, voy a tomar algo, ¿tomas algo Yakeline?.
—Estoy con un yogur señor, gracias.
—Solo Tito, no señor.
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