No podía creer lo que leía, ¿Cómo se atreve Mario a hacer esto?, definitivamente estoy conociendo a un Mario diferente, estoy conociendo un lado que nunca se había atrevido a mostrarme, ni a mí ni a mi familia.
—No puedo creerlo- miro a Aiden- No creo que Mario haya hecho esto, él sabe todo el esfuerzo que mis padres hicieron para tener todo.
—Las personas cuando están molestas hacen cosas que no imaginamos- se acerca a mi- Pero averiguaremos si fue él o no, ahora vámonos ya es tarde.
Me toma de la mano, cierro bien la casa y nos subimos en su auto, estamos en silencio, no puedo creer que Mario haya destruido toda mi casa, puede estar enojado pero no creo que sea capaz de hacerlo, bueno tampoco creía que sea capaz de matar a alguien y me equivoque, me dolía saber que todo lo que creía saber de él no era verdad, me dolía ver en lo que se ha convertido y me molesta que en todo este tiempo no me haya dado cuenta de su cambio, si tan solo hubiera visto algo extraño de él, o me hubiera fijado en todo lo que había cambiado, debí de empezar a sospechar desde que empezó a cambiar su ropa, su aspecto y sobre todo su personalidad, estaba tan concentrada en mí y en mi familia, en sobrevivir con el miserable sueldo que tenía y tratando de hacer maravillas con el dinero, dividiéndolo en los gastos de la casa, los medicamentos de mi madre y en la educación de Adriel que había ignorado los cambios de Mario.
Estaba tan concentrada en mis pensamientos, que no me di cuenta que ya habíamos llegado hasta que vi la enorme mansión, es la segunda vez en un día que vengo y aún así me sorprende lo hermosa que es, no sé si algún día me pueda acostumbrar a vivir en esta enorme casa.
—¿No se molesta tu tía si paso la noche aquí?-le pregunto mientras nos bajamos de su coche.
—No debería de molestarse- me agarra la mano- A parte debe de estar durmiendo, mañana se dará cuenta- me sonríe y entramos a su casa.
Está todo oscuro, Aiden enciende las luces de la sala y miro lo hermoso que se ve la casa, en la mañana estaba tan concentrada en mis problemas que no me había dado el lujo de admirar esta casa.
—¿En dónde dormiré?- le pregunto, no había sentido todo el efecto de los acontecimientos del día de hoy, me lleva a las escaleras y me enseña una habitación.
—Está será tu habitación por esta noche- me sonríe.
Admiro la habitación, como todo en esta casa es más grande que la mía, la cama es enorme para mi, Adriel estaría muy feliz aquí, paso la mano con la cama kingsize, era tan suave que me sorprendí, me voltee y mire a Aiden—Es muy bella- le sonrío y me acerco a él- Gracias- le doy un beso en la mejilla pero él me agarra y me besa en la boca.
Me toma de la cintura y me acerca a él, suelto un pequeño gemido y siento su sonrisa en mis labios, me da un beso tan dulce que me derretí en sus labios, me sorprendía como un beso me hacia volar mi cabeza, saboreo mis labios con tanta dulzura que sentí que mi corazón se saldría de mi pecho, coloque mi mano en su cuello y profundice el beso, siento su mano atrás de mi cuello y le muerdo su labio escucho su gemido y algo en mi se enciende, me encantaba que sea yo quien le haga hacer esos maravillosos sonidos, sonrío en sus labios, paso mis manos por su espalda y hombros, le empiezo a quitar el saco de su traje, me deja de besar y me mira sorprendido, le sonrío me acerco a él y lo vuelvo a besar, paso mis manos por su cabello y lo acerco más a él, vamos avanzando hasta que la cama hace que se detenga, sus labios empiezan a bezar mi mandíbula y va bajando a mi cuello, siento su mano en mi cintura, siento que va subiendo a mi estómago hasta llegar en mi seno, suelto un gemido al sentir sus dedos acariciar delicadamente mi seno encima de mi blusa, siento que mis pezones se erizan y muero de ganas porque me toque sin que mi blusa y sostén estén en su camino, me sigue besando y le muerdo el labio inferior, suelta un gemido, separo mis labios un poco de él para poder respirar, me agarra mi cara con sus dos manos y pega su frente a la mía.
⏤Creo- rosa sus labios en los míos-Creo que será mejor que me vaya- me mira y me acaricia mis labios con sus dedos, veo que sus labios están rojos e hinchados, así deben de estar los míos y me sonríe- Aunque si te estoy sincero no me quiero ir.
⏤No te vayas-Le susurro, le acaricio sus labios con los míos y escucho que contiene la respiración-No quiero que te vayas.
Me agarra mi barbilla y vuelve a tomar mis labios, coloca una mano en mi nuca y me acerca más a él, chupa mi labio inferior y siento que me muerde, suelto un pequeño gemido, me sigue besando y me encanta como nuestros labios encajan perfectamente, lo dejo de besar y le doy un pequeño empujón que hace que se sienta en el borde de la cama, me mira sorprendido, doy un paso atrás y no sé de dónde saque la valentía de tomar el borde de mi blusa y empiezo a quitármela, la tiro en el suelo y escucho que retiene aire, cierra los ojos, cuando los vuelve a abrir sus bellos ojos Verdes esmeraldas se oscurecen y esto me hace más valiente, me acerco a él, me toma por la cintura y le acaricio la mejilla.
—Eres muy guapo.
Antes que diga algo me siento en sus piernas y lo beso, me lo devuelve al instante y siento sus manos recorrer mi espalda, poco a poco una de sus manos sujeta mi cuello, siento su m*****o debajo de mi, suelto otro gemido, este hombre me esta haciendo sentir muchas cosas, le sonrío en sus labios, nos separamos por falta de aire pero él empieza besar mi cuello y llega a mi clavícula, siento su mano tocar mi seno sobre mi sostén y suspiro, me mira a los ojos y me encanta como lo hace, tiene fuego en su mirada, esos hermosos ojos verdes que me encantaron desde el primer día que lo conocí me mira con deseo y pasión, le acaricio sus labios hinchados, coloca mi frente en la suya y cierro los ojos.
—¿Te he dicho que me encantan tus labios?-susurro, le acaricio los labios con los míos y siento su sonrisa.
—No, pero si me lo demuestras así no tengo ningún problema- sonríe y siento mil cosas dentro de mi.
—¿Qué me estás haciendo?- coloco mi cabeza en su hombro-Me haces olvidar todo-inhalo su olor, siento su mano en mi espalda.
—Lo mismo te pregunto- susurra.
Siento una tranquilidad estar entre sus brazos, me brinda una seguridad que jamás creí que podía sentir, coloco mi mano en su pecho y lo miro, le sonrío y lo vuelvo a besar porque quiero, porque puedo y porque lo deseo, jamás voy a tener suficiente de él, le beso la mandíbula y voy bajando a su cuello y vuelvo a subir a sus labios, siento sus manos en mi espalda y desabrocha mi sostén, nos separamos y me mira, asiento y me quita el sostén, me erizo al sentir su mirada penetrante en mis senos y mi pezones empiezan a endurecer ante su mirada, se lame los labios con la boca y poco a poco se acerca a mi cuello, me deja pequeños besos, va bajando a mi clavícula, coloco mis manos en su cuello y le agarro el cabello, tiene una mano en mi cintura y la otra empieza a acariciar mi estomago hasta llegar a mis senos, suspiro a sentir sus manos en mi seno y sus dedos comienzan a jugar con mi pezón, lo agarro de su cabello y se lo jalo un poco, lo beso desesperadamente tratando de demostrarle todo lo que me esta haciendo sentir, le chupo su labio inferior, su mano sigue jugando con mi pezón y suelto un gemido en su boca, su otra mano lo coloca en mi nuca y me acerca mas a él, por el movimiento siento su m*****o debajo de mi y lo rozo, escucho su gemido y le abro mi boca para dejar entrar su lengua, nuestras lenguas comienzan un baile de seducción increíble que me hace sentir en el cielo, me agarra mis nalgas y se levanta conmigo en brazos, me recuesta con cuidado en la cama aún besándonos, se coloca encima de mí me deja de besar, comienza a besar mi mandíbula, mi cuello, mi clavícula, me mira y sonríe.
⏤Eres hermosa.
Me vuelve a besar y su mano empieza a jugar de nuevo con mi pezón, suelto un gemido, ya perdí la cuenta de los gemidos que me provoca, besa mi cuello, paso mis manos por sus hombros y espalda deseando quitarle su camisa, empiezo a desabrocharle la camisa, se retira un poco y se lo quita, me muerdo mis labios al ver su escultural cuerpo, ya me imaginaba que tenia un cuerpo magnifico pero nada de lo que me imagine se parece a lo que estoy viendo, le acaricio el estomago y cierra los ojos, los abre y me besa mi cuello, paso mis manos por su espalda amando la suavidad de su piel en mis manos, siento sus labios en mi seno y suspiro, cierro los ojos al sentir como sus maravillosos labios juegan con mi seno y su lengua, Dios su lengua se siente maravilloso en mi pezón, arco mi espalda par darle un mejor acceso, su mano esta jugando con mi otro seno mientras su boca hace maravillas con otro, chupa mi seno y gimo cuando siento sus dientes morder mi sensible pezón.
⏤Dios, Amo tu boca.
Siento su sonrisa y le beso el cuello, le voy dejando pequeños besos hasta llegar a sus labios, le doy un beso dulce, saboreo sus labios y sé que jamás tendré suficiente de ellos, nos separamos por falta de aire y me acaricia mis labios y me da una maravillosa sonrisa.
—Quiero hacerte mía- me mira a los ojos- pero sé que todavía no estás lista.
—¿Por qué lo dices?-le acaricio la mejilla.
—Porque cuando te haga mía- me besa- no tendrás a otro hombre en tu corazón, ni en tu mente- lo miro sorprendida porque durante este maravilloso momento no había ningún otro hombre más que él en mi mente.
—Aiden, eres un excelente hombre- le sonrío- casarme contigo será lo mejor que me puede pasar- le agarro la mano- Y estoy segura que seremos muy felices.
—Te prometo que así será- sonríe, se levanta y yo me siento- ya es tarde, será mejor que me vaya a mi habitación-me mira y muerde sus labios, me doy cuenta que tiene una buena vista de mis senos y me sonrojo, agarro una almohada y me cubro- Mi habitación es la de alado, por si necesitas algo- asiento, veo que recupera su camisa, se me acerca y me da un último beso- Buenas noches cariño.
—Buenas noches Aiden- sale de la habitación y suspiro, no sé qué me pasó pero cuando lo beso no quiero dejar de hacerlo.
Llevo mis manos a mi cara y suspiro, estuve apunto de tener sexo con él, si él no se hubiera detenido no sé que hubiera pasado, sentir sus manos, lengua y boca sobre mi cuerpo me hizo sentir deseada y me hizo querer más, mucho más.
Me levanto, recojo mi ropa del piso y voy al baño, me baño y me vuelvo a acostar en la cama, abrazo una almohada, tiene su aroma y suspiro, poco a poco voy cerrando mis ojos.
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Ha pasado una semana desde la noche que dormí en la casa de Aiden, ha sido tan lindo conmigo, contrato a una organizadora de bodas, le había dicho que con su tía y mi mamá podía hacerlo pero insistió y al final acepte.
Mi mamá es la más emocionada por la boda, ella y Adriel ya salieron del hospital, no sé cómo lo hizo pero Aiden hizo que dejaran la casa como estaba antes, todo lo que habían destrozado ya no estaba, mi mamá jamás se enteró de lo sucedido, Aiden no ha averiguado quien fue que lo hizo y gracias al cielo Mario no ha vuelto, mi mamá pregunta por él porque se le hace extraño que no venga, le digo que está ocupado con su trabajo, sé que quiere saber más pero no quiero decirle nada de lo sucedido con él.
—Jaque- Adriel me saca de mis pensamientos y le sonrío.
—¿Qué sucede peque?
—Cuando te cases con Aiden, ¿Nos iremos contigo?- abro los ojos, no había pensado en eso, me gustaría que se vayan conmigo pero sé que mi mamá no querrá dejar su casa.
—No hijo-mi mamá contestó por mi- Cuando Jaque se case ella iniciará otra vida- le sonríe- estaremos presentes, pero ella vivirá con su esposo y nosotros aparte- se encoge de hombros- así es la vida.
—No quiero separarme de ella- Adriel me abraza- quiero seguir viviendo con ella.
—Y así será campeón- Aiden nos sorprende- No pensaba en separarlos- le sonríe- ustedes vivirán con nosotros, nuestra casa es demasiado grande- mira a mi mamá y sonríe- donde vivimos dos, ponemos vivir cinco sin ningún problema.
No sé porque pero me encontraba sonriéndole, me encantaba que quiera incluir a Adriel y a mi mamá en la familia que formaríamos, ¿Familia?, me sorprendí que haya pensado en formar una familia con él, sabia que este matrimonio no era por motivos normales, como que estemos locamente enamorados pero algo me dentro de mí me decía que si me podía ver locamente enamorada -si no es que ya lo estaba- de él, también me veía formando una familia con él, no habíamos hablado de tener hijos pero me gustaba, es más encantaba la idea de tener hijos con él, con sus hermosos ojos, su sonrisa y sobre todo con su enorme corazón que me ha demostrado que tiene en este poco tiempo que nos hemos conocido.
⏤Planeta tierra llamando a Jaque- mire a Adriel que me miraba con una sonrisa mostrando el bello hoyuelo que tenía, sacudió su mano en mi cara y frunzo el ceño- Creo que su mente esta en las nubes, ya es la segunda vez que hace eso- le sonreí y negué con la cabeza.
⏤No es eso peque, simplemente estaba pensando-mire a Aiden quien me miraba extrañado- estaba pensando en unas cosas de la boda- me acerque a Aiden teniendo la necesidad de estar cerca de él, sentía que tenia mucho tiempo sin verlo y quería abrazarlo.
Aiden me sonrío y me tomo de la mano, me dio un casto beso y me sorprendí la necesitad que tenia de sentir sus labios en los míos por más tiempo, todavía esta en mi memoria la noche que pase en su casa, todavía podía sentir sus labios en mi boca y en mi cuerpo, sus manos en todo mi cuerpo y en las cosas que me hizo sentir que jamás había sentido en mi vida, quería que volviéramos a repetir esa noche, quería volver a escuchar las palabras que me susurraba, sus gemidos y quería volver a ver su mirada, sus hermosos ojos verdes oscurecieron por el deseo, sentí que me erizaba y él paso sus manos en mis hombros.
⏤¿Tienes frio?- me susurro, mire a Adriel y mi mamá que ya estaban distraídos en otra cosa en la cocina, no me di cuenta que ya no estaban con nosotros en la sala.
⏤Un poco- mentí, lo abrace porque ya no podía esperar más para estar en sus brazos, sentí que me rodeaba en sus brazos y sonreí- Te extrañé- lo mire a sus ojos y le acaricie sus mejillas- Te extrañé mucho.
—Yo también, disculpa por no estar tan presente, el trabajo me mantuvo un poco ocupado- me acaricia mi mejilla- Quiero dejar todo listo para la boda y luna de miel.
—¿Tendremos luna de miel?- me sorprendo, no habíamos hablado de eso.
—Por supuesto- me sonríe- No sabes cuánto deseo que llegue el día de la boda-me mira y sus ojos brilla- sobre todo la noche de bodas-besa mi frente, se acerca a mi oído- Muero por besar cada rincón de tu cuerpo- me acaricia mis brazos- muero por volver a escuchar sus hermosos gemidos- me acaricia mis labios- quiero volver a sentirte debajo de mi- se me acerca, su nariz rosa mis labios- Muero porque seas mía- susurra en mis labios.
—Yo también- digo sin aliento, lo miro y le sonrío- No te imaginas cuanto.